Pensar en los demás

ayudarMe siento desencajado en un mundo que no logro comprender, me siento atrapado en un manicomio llamado sociedad.

Es triste ver niños caminando por las calles, mientras otros gastan fortunas en accesorios que no necesitan.

Cuantos luchan trabajando una cantidad de horas extraordinarias para poder llevar si quiera un pan a su mesa, mientras otros desperdician su sueldo en tragos y placeres que no los hacen mejores.

Vivimos desconectados del resto, atrapados en nuestra propia realidad y encadenados al orgullo y al egoísmo.

Dice la ciencia que eso es el camino natural de la evolución en donde solo los más fuertes sobreviven y las finanzas los llaman clases bajas.

Pero para esas personas, muchas veces el conocimiento no está abierto a sus oídos, el progreso quizá nunca llegue hasta sus manos, los lujos son solo sueños y así ellos sobreviven en lo que parece un mundo alterno.

No, no solo es culpa de la aristocracia o de la burguesía, es culpa de nosotros mismos por no querer cambiar la verdadera realidad.

Dejemos de culpar al resto y examinémonos a nosotros mismos, dejemos de ver hacia un costado y veamos la verdad que tanto queremos ignorar.

Crudas verdades que evitamos, porque nos hemos vuelto duros y tacaños al vivir acomodados en este sistema consumista insaciable.

¿Cuántos si quiera hemos dado una moneda en vez de una mirada de desprecio?

¿Cuántos si quera hemos soltado una mirada triste al no poder dar una moneda?

Dios tenga misericordia de aquellos que hoy viven en grandes lujos y mansiones sin importarles el resto porque al igual que en una parábola después de esta vida el dinero ya nada compra y los lujos ya nada valen.

Y aunque no tengamos muchos recursos como para ayudar a tantos, aunque quizá uno solo no pueda cambiar esta realidad, al menos con un abrazo o una palabra de aliento tratemos de llevar una sonrisa y alegrías al resto, y eso nos hará más nobles y ayudará a una persona o a una familia que de verdad lo necesitan.

Anuncios

Oh, Joven

seguirOh joven ya aprendiste la lección, ya te partieron el corazón, ya sentiste el dolor de la traición.

Crees que ahora todo se ve oscuro, piensas que tus sueños no se cumplirán y tienes que abrir el corazón y confiar otra vez.

Pero déjame decirte que el reloj del tiempo no se detiene y el sol siempre vuelve a salir.

Ahora joven présteme atención porque la vida ya ha depositado en usted su mejor lección.

La vida sigue y mientras el tiempo corra, usted puede confiar en que todo va a cambiar.

No importa si ahora todo parezca nublado, usted tiene fuerza, talento, oportunidades y la temple, para poder levantarse y seguir hacia adelante.

No vea más el pasado, solo aprenda de las lecciones ya vividas y continúe su Camino, que más adelante lo esperan sus sueños, sus anhelos y sus metas.

Sí es cierto que ha tropezado, también es muy cierto que duele levantarse, pero permítame decirle que no vale la pena seguir en el suelo cuando todavía le queda un gran Camino por recorrer.

Vamos, cobre ánimo, el sol está saliendo y alumbra el camino de aquellos que todavía quieren seguir y perseverar en el Camino.

Séquese las lágrimas y sonría, que con cada paso usted se hace más fuerte, con cada tropiezo se hace más inteligente y cada vez que se levanta está más cerca a su destino.

Oh joven, siga soñando, siga intentándolo porque ese así como se avanza en este viaje.

Oraciones al Creador

orandoHay días en lo que todo parece tan corrupto, en donde la sinceridad y la honestidad parecieran haber muerto.

Días en los que el cielo pareciera cerrado, oscurecido por sombras de duda, temor y dolor.

Días en los cuales desde lo profundo de mi alma oro pidiéndole al Creador, que me dé un refugio, que me dé un lugar en el cual mi alma pueda hallar paz.

Existen momentos en donde la frialdad del resto congela el corazón y en donde todos parecen haberse apartado.

Momentos en los cuales extrañas los buenos momentos, extrañas a los amigos, a los hermanos, a la familia.

Momentos en los cuales desde lo profundo de mi alma oro pidiéndole al Creador, que me abrace, que pueda yo sentir su calor  para que el frío pueda huir de mí.

Hay circunstancias que parecen superarnos, que parecen ser muy difíciles de enfrentar y que pueden sacar lo mejor o lo peor de nosotros.

Circunstancias en las cuales te das cuenta que no eras tan fuerte, inteligente o hábil como pensabas.

Circunstancias en las cuales desde lo profundo de mi alma oro pidiéndole al Creador, que me de fuerzas, que me ayude a tomar la decisión correcta y que me demuestre que el cielo puede estar aquí.

Pero a pesar de eso, he aprendido que en todo tiempo puedo sonreír, porque me doy cuenta que seguir a Jesús fue la mejor decisión que pude tomar.

Porque en todo tiempo encuentro su amor, descubro la felicidad de estar a su lado y puedo estar seguro que Él nunca me abandona.

Y en todo tiempo desde lo profundo de mi alma oro pidiéndole al Creador, que me ayude a ser agradecido, que me enseñe a serle fiel y que pueda amarlo por toda la eternidad.