Empezar de cero

2015-2Cuando se termina el año, existirán dos tipos de personas: Los que se lamenten de lo que no pudieron hacer y los que ven el nuevo año como una oportunidad para empezar.

Quizá este año que se termina no ha sido todo lo que esperabas pero no puedes lamentarte del pasado, debemos tomar esta nueva oportunidad que Dios nos da y empezar de cero, sin las cargas del ayer y convencidos de que si nos esforzamos este año será nuestro.

Tenemos que ver este año como si fuera una página en blanco en la cual podemos escribir una de las mejores historias de nuestras vidas.

Tenemos que ver este año como una oportunidad para cumplir los sueños que no pudimos cumplir el año pasado.

Tenemos que ver este año como si fuera la batalla que decidirá el destino de nuestra existencia.

Es hora de ponerle punto final al pasado, ya no podemos seguir siendo los mismos, tenemos que soltar las penas del ayer, y estar agradecidos que tenemos la ventaja de tener un año más de vida, porque somos más fuertes, porque somos más sabios, porque tenemos más experiencia y podemos usar todo eso a nuestro favor.

Si queremos lograr sueños este año que viene, habrá que hacer cambios, tendremos que dejar ciertas cosas y personas para alcanzar las metas que queremos lograr, pero todos esos esfuerzos valdrán la pena cuando veamos que poco a poco aquellas metas se cumplen.

No seamos los mismos, empecemos de cero, empecemos con ganas, con firmeza y con mucha valentía.

¡Un nuevo año nos espera!

Anuncios

Una historia de navidad

cena navideñaEs noche de navidad, pero para un joven es solo otro día en que tiene que soportar a sus padres discutir y arruinar como todos los años aquella bella y costosa cena que nunca se acaba, él pierde el apetito cada vez que los escucha ofenderse.

Y hoy no ha sido la excepción, los lujos y las caras costumbres de sus padres no han impedido que ellos terminen discutiendo, su madre ha salido a casa de su abuela y su padre ya programó el invitar amigos a casa.

Él se encuentra solo en su cuarto y no existe objeto que le quite la tristeza o le impida preguntarse si existe algo realmente bueno en estas fechas.

En eso una llamada lo aleja de sus pensamientos, él no quiere contestar pero la insistencia lo obliga a hacerlo, es su amigo el que lo llama para felicitarlo, pero el al escuchar el saludo no puede evitar contarle lo mal que se siente, y entre quejas y lloros se desahoga y encuentra consuelo al saber que alguien lo escucha y aprecia.

Su amigo decide invitarlo a su casa, está convencido de que sus padres no pondrán objeción ya que a ellos les cae muy bien y han sido amigos desde hace muchos años, aquel joven piensa rehusarse porque sabe que su amigo no posee los lujos que el sí posee pero su falta de cariño le hace aceptar.

Aquel joven confundido y dolido va caminando por la calle viendo las luces de navidad, viendo por las ventanas de las casas a familias unidas y celebrando, y entre más se acerca a la casa de su amigo más extraña el calor de un verdadero hogar.

Al llegar su amigo le recibe contento, y lo padres de éste le dan la bienvenida con un gran abrazo, las decoraciones no son muy costosas pero él nota que aquella casa está adornada con algo que el dinero no podría comprar y después de mucho tiempo aquella cena que tiene frente a él le parece sumamente deliciosa.

Durante la cena y al contarle a sus anfitriones lo sucedido con sus padres en casa, no puede evitar resistirse en preguntarles: ¿Por qué su hogar es tan diferente del mío? ¿Realmente saben por qué esta fiesta es tan importante?

Ellos le cuentan la verdadera historia de navidad, le cuentan de como hubo alguien que nos amó tanto que decidió dar su vida como un regalo de amor y salvación, le cuentan que Jesús lo ama, que sufrió la peor de las muertes porque quería que lo acompañara por el resto de la eternidad y eso es lo que marca la diferencia en sus vidas.

Aquel chico acostumbrado a las peleas, a la soledad y al enojo, al ver como los ojos de sus anfitriones se llenan de emoción al contarles la bella historia, ver aquel hogar tan lleno de paz y de unidad, descubre que sí puede existir un lugar llamado hogar en donde reine el amor y todas aquellos sentimientos que esta noche se albergan en su corazón, y le hacen creer que realmente existe una virtud en este día que él antes no conocía.

Aquel chico a través de un sencillo gesto de generosidad, acaba de descubrir el verdadero significado de la navidad.

¡Les deseo una gran y feliz Feliz Navidad, les mando un gran abrazo a todos mis  amigos, hermanos, compañeros y lectores, que Dios los llene de bendiciones!

Despertar

despertarÉl caminaba libremente por la acera, después de un largo y agotador día de trabajo, tiene en su celular dos llamadas perdidas de su esposa y un mensaje de su hijo que prefirió ignorar para poder concentrarse.

Ahora se dirige a casa y para eso debe cruzar una pista poco concurrida, pero quiere el destino jugarle una mala pasada, porque al estar en la mitad, una mala pisada hace que su tobillo se doble, cae de rodillas en el asfalto y al alzar su vista ve como un automóvil se acerca a toda velocidad hacia él.

Los segundos se hacen eternos, la ansiedad y la adrenalina le hacen ver en cámara lenta a la conductora del vehículo intentando frenar, pero su miedo es tal que le impide moverse.

En aquel instante su mente le regala aquel regalo que muchos ven poco antes de morir, puede ver en segundos miles de recuerdos convertidos en imágenes inundar su cerebro, en aquellos escasos segundos que le quedan, él ve la película de su vida.

Ve el rostro de su madre sonriéndole tras haberse caído de pequeño para hacerle recuperar la confianza, el cálido abrazo de su padre ya fallecido al verlo llegar a su pequeña casa en donde pasó toda su niñez.

Ve el rostro de sus antiguos amigos del colegio a los cuales no ha visto en años debido a discusiones que ahora le parecen insignificantes.

Una imagen le hace botar una lágrima, ve a la que ahora es su esposa, mucho más joven cuando ambos compartían una cita en la cafetería de la universidad.

Ve aquel momento donde cargo por primera vez a su hijo, ve con amor el rostro de su esposa y recuerda lo que era ser padre por primera vez.

Ve aquel cheque por su primer mes de trabajo, recuerda la satisfacción de poder haber ganado aquel sueldo e ir a casa a mostrárselo a sus padres y amigos.

Ve también la primera vez que sintió que traicionaba su hogar, aquella vez en donde engañó a su mujer.

Ve la imagen de ese mismo día en donde su hijo le mandó un mensaje diciéndole lo mucho que lo quiere pero que había preferido ignorar.

Y ahora la vida se le escapa, le quedan pocos instantes para el gran final.

Se pregunta: ¿Por qué fui infiel a la persona que más amó? ¿Por qué no visito a mi madre? ¿Por qué ignoro a mi hijo? ¿Por qué no oré esta mañana? ¿De qué sirvió tanto trabajo? ¿A dónde iré después de morir?

En eso se escucha un fuerte chirrido y al conseguir abrir los ojos se da cuenta que el automóvil se ha detenido a escasos centímetros de su rostro.

La señora baja de su vehículo pidiéndole que le perdone y le ayuda a levantarse.

Aquel hombre se encuentra empapado en lágrimas y ahora solo tiene una meta en su corazón, decide ir a casa y cambiar.

Lo ocurrido acaba de hacerle despertar, para él, aquello ha sido un regalo divino que le ha hecho recordar los verdaderos tesoros de la vida.

Palabras de vida eterna

mirar el cieloSomos polvo al cual se nos dio vida, mortales con complejos de superioridad.

Frágiles criaturas con gran ingenio pero incapaces de comprender lo eterno.

Intentando entender el sentido de la vida sin consultarle a su autor.

Ignorando a aquel que dio su vida para pudiéramos ser salvos por amor.

Y como dijo aquel pescador: ¿A quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.

Nos concentramos en el amor al dinero, olvidando que al morir eso no tiene valor.

Perdemos el alma en aquellas cosas que solo satisfacen emociones pero no el corazón.

Nos lamentamos de aquellos dolores temporales olvidando a aquel que todo sabe curar.

Somos ciegos que no reconocen a aquel que es la Luz y que solo nos quiere ayudar.

Y como dijo aquel pescador: ¿A quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.

Miramos al cielo pensado que El creador no existe o que nos tiene olvidados.

Decidimos olvidar los mandamientos y solo inventamos nuevos reclamos.

Y a pesar de eso Él extiende su mano para entregarte su perdón.

Podemos sin temor acercarnos a aquel que puede a nuestro corazón darle perdón.

Y como dijo aquel pescador: ¿A quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.

Así que nos toca hacer reflexión y darnos cuenta que nosotros vivimos en el error.

Sin embargo somos nosotros los que neciamente hemos causado dolor.

Él vino para darnos paz, para que junto a Él podamos hallar la verdadera felicidad.

No vino a condenarte solo quería mostrarte la pureza de su gracia y bondad.

Y como dijo aquel pescador: ¿A quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.