He visto…

Temas como este no gustan a todos, tampoco son los más vistos, pero es necesario tomarlos en cuenta porque nos enseñan a ser humildes, nos enseñan a ver al mundo con ojos diferentes, nos enseñan a ver la realidad que nos rodea.

He visto el horror en los ojos de un niño, que trabajando a duras penas gana lo suficiente para alimentarse.

He visto la decepción en los ojos de una adolescente, que al salir embarazada ve como el padre de sus hijos se aleja y la abandona.

He visto la soledad en los ojos de un anciano, que aun cuando dio todo su esfuerzo por sus hijos, ni siquiera lo visitan y lo tienen olvidado.

He visto la tristeza en los ojos de un joven suicida, que antes de intentar quitarse la vida otra vez, ve con decepción el mundo que le rodea.

He visto lo mismo que ve el resto al diario, y muchos no lo toman en serio, muchos se acostumbran lo que ven y a otros no les interesa.

He visto que el mundo es cada vez más cruel, que muchos sufren y pocos son los que consuelan.

He visto la mirada de personas que sienten impotencia ante esta realidad, y he visto la mirada de desprecio que muchas personas sienten de los demás.

Pero he visto las miradas de valentía de los que hacen algo al respecto.

He visto esperanza en las miradas de algunos, que sin temor a la verdad no callan, que con amor ayudan al prójimo, que con acciones llenan de fe el corazón del resto.

He visto esperanza en los ojos de los conservan el Amor en sus corazones, de aquellos que transitan el Camino de la bondad; no cierres tus ojos a la realidad que te rodea, no cierres tus ojos a los que necesitan de tu ayuda.

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Violencia Extrema

Si han visto las noticias o han tenido la oportunidad de leer un periódico en este día, se darán cuenta que lo que más abunda en el mundo es la violencia; vemos hoy en día casos extremos en donde se ha perdido el respeto y el amor por la familia y hacia la humanidad.

Pero eso no se detiene allí, el hombre no solo comete violencia extrema con sus semejantes, sino también contra los animales e incluso con el medio ambiente.

¿Pero de donde viene tanta violencia y qué la genera?

La violencia muchas veces empieza en los hogares divididos, puede empezar con el modelo de vida que los niños ven en los padres, esto pasa cuando no se sienten rechazados, la violencia aumenta cuando al llegar a la juventud se dan cuenta que sus padres no los aman, y eso produce que comiencen a sentir celos y envidia por aquellos que son más felices que ellos.

Muchos hombres piensan que el machismo es bueno, creen que golpear a los demás y ser bravucones es necesario para crecer; recuerden que no hablo de la defensa personal, estoy hablando de lastimar a los demás sin razón alguna.

Ahora es triste ver a padres golpeando a su hijos no para corregirlos, ni para disciplinarlos, vemos padres lastimando a sus hijos sencillamente porque pueden hacerlo.

Vemos padres peleándose y golpeándose mutuamente delante de sus hijos, y piensan que ellos no entienden lo que ven; y es cierto ellos no entienden porque las personas que mas aman se odian.

Vemos jóvenes metiéndose en pandillas porque no tienen un hogar, porque quieren escapar del horror que les espera en casa, ellos quieren pertenecer a “algo”, quieren sentirse queridos.

Vemos en la televisión toda clase de series y películas llenas de violencia, y muchos padres les permiten ver eso a sus pequeños hijos.

El mundo está lleno de violencia, ¿qué harás para cambiar esta situación?

Deberíamos comenzar a tener más conciencia de nuestros actos, y comenzar a enseñar a los jóvenes y niños la importancia del perdón y la paz.

Es por eso que es necesario dejar que el amor de Dios reine en cada hogar, debemos recordar lo que Jesús nos dijo acerca de ser capaces de amar a los demás, incluso a nuestros enemigos, porque solo de esa forma lograremos acabar con el odio y la violencia que hoy reinan en la humanidad.

Gracias

Si no te lo he dicho antes amado Dios, te lo digo hoy de todo corazón, Gracias.Gracias porque no importa lo que digan, yo se que tú me creaste.

Gracias por qué sé que todo lo bueno que he recibido en la vida viene de tu mano.

Gracias por la familia que me has dado.

Gracias por el trabajo que tengo.

Gracias por los logros que me has permitido alcanzar.

Gracias porque aún a pesar de los momentos duros, también hubo muchos momentos alegres que siempre recordaré.

Gracias porque aún a pesar de todas las cosas siempre has demostrado amarme.

Gracias por libertarme del enojo, del pecado, del miedo y de tantos malos placeres que arruinaban mi vida.

No sé cuando partiré, pero antes de hacerlo quiero decirte sinceramente Gracias, no quiero esperar hasta el último momento de mi vida para recién reaccionar, quiero hacerlo hoy mientras aún hay tiempo, quiero agradecerte tanto amor.

Así que hoy y siempre te doy Gracias Dios por todo lo que has hecho, por todo lo que haces, por todo lo que harás.

Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre. (Salmo 100:4)

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¿Lágrimas vacías?

Llorar no es malo, muchas veces hasta es necesario, pero llega un momento en donde llorar es malo y hasta se vuelve completamente innecesario.

Lágrimas vacías son aquellas que llora un padre pidiendo perdón a sus hijos por no haberlos reconocido, pero que una vez perdonado vuelve a hacer lo mismo.

Lágrimas vacías son de aquella pareja que ha sido infiel, y aún cuando parece arrepentido, a la primera oportunidad hace lo mismo.

Lágrimas vacías son las de aquel adicto, que sin importarle su familia o su vida, cae continuamente en el vicio.

Lágrimas vacías son las de aquel que diciendo ser cristiano y que sabiendo hacer lo bueno, práctica el pecado y niega la fe.

Lágrimas vacías son las de aquel malhechor que al ser sentenciado llora, pero al salir libre vuelve a cometer los mismos crímenes.

Lágrimas vacías y mentirosas, que parecen reales más no lo son.

Pero existe un Dios que si ve las lágrimas sinceras, que si ve el corazón y no menosprecia un corazón contrito y humillado.

Un Dios perdonador y fiel, que sabe cuando somos sinceros, que conoce nuestras pruebas y ha prometido enjugar cada lágrima de nuestros ojos.

Un Dios amoroso que aún con lágrimas ora por nosotros para que le busquemos y nos acerquemos a tiempo a Él.

Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú,  oh Dios. (Salmo 51:17)

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Las Mentiras

 

Que horrible sensación es la de mentir a aquellos que amas, puede que algunos ya lo tengan por costumbre pero siempre se siente como una sensación desagradable.

Algunas veces decimos que lo hacemos por ellos, pero la verdad es que lo hacemos por nosotros mismos.

Intentamos creer que una “mentirita blanca” hará mejor las cosas pero nada bueno resulta de eso.

Queremos tratar de ocultar nuestros errores y debilidades pero solo conseguimos agrandar más el problema.

Si tan solo dijéramos la verdad, todo sería mucho más sencillo, no habría tantos divorcios, ni tantos hijos rebeldes, nos evitaríamos tanto dolor con palabras sinceras.

Pensamos torpemente que la salida es la mentira, porque parece el camino más fácil, parece el camino con menos riesgos, pero al final nos damos cuenta que es un camino errado y lleno de sufrimientos y tragedias.

Cada mentira es como quitarle un pedazo de bondad al corazón, es como dejar una mancha sobre una prenda blanca.

No busque más el camino errado y destructivo de la mentira, escojamos siempre el camino de la sinceridad y la honestidad y al final nos daremos cuenta que fue la decisión más acertada.

Los labios mentirosos son abominación a Jehová; Pero los que hacen verdad son su contentamiento. (Proverbios 12:22).

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