Archivo de la categoría: Pensamientos XI

Sostenme

Y la noche llegó tan rápido que no la vi llegar, no vi las señales en cielo, no vi el ocaso, no me di cuenta de que todo estaba oscureciendo tan rápido y ahora le temo a la noche, ahora todo se ve a oscuras, ahora me siento sólo en medio de la oscuridad.

Ahora recuerdo lo mucho que te necesito para que guíes mis pasos, ahora entiendo porque siempre te necesito a mi lado, ahora sé que es tu luz la que puede ayudarme a salir de está oscuridad.

Mis pies están cansados de caminar a oscuras y sin rumbo, no encuentro el norte y no puedo ver mi brújula, toda esta oscuridad me hace sentir dudas y miedos, siento que me pierdo en las sombras, realmente te necesito ahora más que nunca, realmente necesito que me sostengas

Necesito que me sostengas con tu diestra, necesito que tu amor sea la luz que como una antorcha me ayude a transitar el Camino correcto, necesito oír tu voz para saber que al final todo saldrá bien.

Tengo miedo de avanzar si tú no estás conmigo, sé que no podría encontrar las fuerzas para seguir si Tú no me acompañas, sé que me derrumbaría si Tú no me sostienes.

Pero no importa que tan larga parezca la noche sé que al final volveré a ver aquel hermoso cielo resplandecer, sé que al final veré el arcoíris al final de la tormenta, sé que habrá una recompensa por todo mi esfuerzo.

Y mientras Tu estés a mi lado tengo fe que todo me ayudará para bien, sé que con Tu ayuda todo lo podré, sé que si Tu me sostienes no caeré ante la noche, no me dejaré vencer por la oscuridad y que las tinieblas se apartarán al verte a Ti.

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Gózate en la prueba

Muchas veces pensamos que Dios se acuerda de nosotros cuando todo nos va bien, pensamos que solo debemos ser agradecidos en los momentos buenos y olvidamos que al igual que con Job, Dios habla cuando todo parece irnos mal.

Dios no solo habla en los momentos felices, Dios habla más fuerte en los momentos tristes, Él demuestra su poder no cuando todo te sale bien sino en tu debilidad.

Admiramos a los personajes bíblicos, pero los héroes de la fe, son llamados héroes debido a que pudieron soportar las tormentas, supieron guardar la fe hasta ese punto en el cual Dios demostró su gran poder.

Muchas veces pedimos ser cómo los apóstoles o profetas pero olvidamos que ellos cambiaron y mejoraron porque pasaron por aquel horno de fuego que es capaz de quitar las asperezas del alma y quitar las impurezas del corazón como aquel oro de gran precio.

¿Cómo se puede poner en práctica la fe si todo nos saliera bien, si no nos invadiera la dudad o sino tuviésemos que esforzarnos por creer?

No está escrito: Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas…

Y es que después de la prueba viene la prueba viene la recompensa, después del desierto se encuentra el oasis y tras cada tormenta saldrá el arco iris.

No nos rindamos ante las malas noticias, no nos sintamos derrotados ante el dolor, ni perdamos las esperanzas antes los problemas porque tenemos un Dios que nos ama y que no permitirá que pasemos por algo que no podamos soportar.

Guardemos la fe y recordemos que si te encuentras en medio de la tormenta nuestro Señor Jesús es capaz de calmar cualquier tormenta y traerá bonanza a tu vida.

Y aunque a veces pensemos que todo parece perdido no olvides que Dios espera hasta el último instante para demostrarnos que para el no hay nada imposible

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. 2 Corintios 4:7-10

Agradecido

Dios como podría pagar todo el amor que has derramado sobre mí.

Desde el día en que te conocí hasta hoy no deja de sorprenderme tu inmensa bondad.

Me siento totalmente bendecido y sé que es tu gentil mano sobre mí.

Cada vez que me despierto y veo aquel bello amanecer, no dejo de pensar que solo puedo contemplarlo porque eres Tu el que me da la vida.

Siempre que recibo una buena nueva, sé que viene de Ti, porque todo lo bueno que me sucede sé que ocurre por que Tu lo haces posible.

Ahora cuando ocurre algún suceso sé que Tu tienes el control y que al final todo me ayudará a bien por que te amo.

Al ver a mi familia y sé que ahora puedo amarla porque Tu me has cambiado, no dejo de pensar en lo maravilloso que eres por poder cambiar el corazón.

Que increíble es el poder ir a la iglesia y poder recibir tus palabras que alimentan mi interior, que me llenan de fe, que son lumbrera a mi Camino.

Puedo reconocer a esas personas que pones en mi Camino, porque Tú las pones para ayudarme y motivarme a amarte a Ti y a no rendirme.

¿Quién como tu Señor que escuchas mis oraciones?

¿Quién como mi Dios que me ama con un amor inagotable?

¿Y cómo podría pagar tal amor?

¿Qué podría hacer que iguale todo lo que Tú haces por mí?

Mi futuro me está oculto pero Tú lo sabes y sé que tienes reservadas grandes cosas para mí.

Sé que puedo depositar en ti mi fe y que no me fallarás.

Sé que puedo amarte y que no me decepcionarás.

Gracias Dios por tantas bendiciones a mi vida, gracias por el gran cambio que hiciste y gracias por amarme a mí primero.

Gracias porque no existen problemas que sean más grandes que tu dulce amor, no existe situación que pueda vencer mi fe y mi devoción hacia Ti.

Gracias porque las palabras me faltan y los versos se me terminan al expresarte todo mi agradecimiento.

Gracias por todo mi Dios.

Te necesito

Muchas veces lo intenté, muchas veces luché contra Ti intentando a mi manera hacer lo correcto y ser una mejor persona a mi manera.

Pero con cada lucha me di cuenta que solo me hería cada vez más y que mis fuerzas se agotaban al intentar hacer lo correcto.

Débil soy ante el dolor, y mi alma es cómo el frágil papel ante el fuego de la ira.

Dios te necesito, sin Ti no puedo vencer los miedos que me atormentan cada día.

Dios te necesito, sin ti no soy capaz de decirle “no” aquellas cosas que envenenan mi alma.

Dios te necesito, sin Ti no tengo fuerzas para poder seguir adelante.

Dios te necesito, sin Ti el vacío de mi corazón me consume por dentro.

Dios te necesito, sin ti no encuentro razón para vivir.

Dios te necesito, sin Ti todo se ve tan oscuro y me siento perdido.

Dios te necesito, sin Ti siento que el odio destruye mi corazón.

Dios te necesito, sin Ti sé que voy a volver a fracasar.

Dios, perdóname en mis momentos de flaqueza y ayúdame en los momentos en lo que débil me encuentro. Dios, se tu la fuerza que sostiene mi vida en los momentos de dolor y ayúdame a guardar siempre la fe.

Ayúdame a darme cuenta que sin Ti nada puedo y que mi mundo depende de Ti.

Enséñale a mi corazón lo mucho que te necesito y ayúdame a recordarle a mi alma tus muchos beneficios.

Te necesito demasiado mi Dios, eres todo para mi, eres mi fuerza, eres mi respirar, eres mi razón, eres mi alegría, eres mi fe, eres mi esperanza, eres mi amor, eres mi valentía, eres mi amigo, eres mi consejero, eres mi sabiduría, eres mi vida.

Te necesito Dios, con todo el corazón, con cada respirar, con cada latido.

¿Negarte?

Negarte a Ti mi Dios, es negar la razón que me da la vida.

Negarte a Ti mi Señor, sería negar todo aquello que me provoca una sonrisa.

Negar que existes mi Rey es negar aquella fe que me ayuda, que me sostiene y que me ayuda a vencer cada día.

Negar tu amor es negar aquella dulce compañía que me acompaña y me enamora todos los días.

Negar tu resurrección es negar aquella salvación que cambio mi vida y aquel milagro que mi corazón transformó

Negar tu presencia es negar aquel tierno abrazo que me lleva a tu dulce morada.

Negar la biblia es negar aquella gran ayuda que nos enseña a vivir rectamente.

Negar a mi Jesús es negar al autor de mi existencia, es negar al autor de mi amor y negarlo es negar al Señor de mi corazón.

Negar a Dios es negar mi fe, es negar aquella dulce paz que siento en el alma, es negar aquel gozo que supera los momentos de tristeza y es negar la esperanza que llevo en el corazón.

Negar al Espíritu Santo es negar aquel fuego que aviva mi ser, es negar a mi ayudador, es negar el poder de Dios, es negar aquel dulce toque de Dios.

Negar a mi Dios es imposible porque lo veo en todas sus obras, lo siento a mi lado en cada momento, lo escucho guiando mi camino, lo veo en cada bendición y lo amo a cada instante.