Relación con Dios

LecturaPara explicar lo que es una relación con Dios quiero darles un ejemplo en la biblia: Salmos 27:7-10

Oye oh Jehová mi voz con que a ti clamo; Ten misericordia de mí y respóndeme.

Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová…

Los salmos son canciones y poemas a Dios, en el idioma original estos textos rimaban.

Como escritor de blogs he escrito muchas veces acerca del amor, pero escribir una carta de amor es totalmente diferente, se necesita conocer muy bien a la otra persona, recordar todos aquellos momentos juntos y aquellas cualidades que hacen que esa persona sea inolvidable.

David era un soldado, pero tenía un corazón lo suficientemente romántico y sensible para poder escribirle una carta de amor a Dios, y aquel salmo relata pasión e intimidad que tenía junto a Dios.

Quiero relatarles mi propia relación con Dios:

Yo conocí a Dios en un momento muy difícil de mi vida, tras un año muy difícil, y en una noche en donde yo estaba muy confundido, lleno de enojo, de ira, Dios en un momento me susurró que lo buscara, y aquel susurro fue tan fuerte que oré y le rendí mi vida a Dios.

Así que para mí Dios era mi salvador, era el superhéroe que me rescató en mi momento más oscuro.

Cuando uno está enamorado uno busca conocer a la otra persona, comienza a revisar las redes sociales, a buscarla en google, y yo quería conocer a Dios, y la única manera de conocerlo es leyendo la biblia.

Dado que en esa época leía muy poco, calculé que si leía un aproximado tres capítulos por día, en un año podía terminarla, así que me propuse leer, terminar la biblia entera y conocer a Dios.

Algo más que ocurre cuando te enamoras es que quieres comunicarte con la otra persona, descubres que el celular aparte de tener juegos y aplicaciones también sirve para llamar.

Cuando conocí a Dios quería comunicarme con Él, nunca logré hablarle muchas horas, pero podía abrirle el corazón sinceramente.

También había otras formas que me ayudaban a mantener mi relación con Dios:

· Yo también tengo mi canción con Dios, que es una canción que escuché cuando me convertí.

· También le predicaba y les hablaba a los demás de Dios.

· Llegaba temprano al culto.

En toda relación existen momentos de crisis, momentos de altibajos pero que sirven para probar el amor, momentos que nos hacen valorar su compañía.

Y en esos momentos uno no necesita que lo juzguen, lo que necesitamos es que alguien nos recuerde lo mucho que Dios nos ama, que cada vez que te acerques a Él puedes saber que siempre te sigue amando, que siempre te abrazará y te susurrará: Te amo y te amaré hasta el final.

La única verdad

amanecer

Solo existe una verdad en esta vida que llevamos.

Recuerdo que tenía quince años cuando recibí una clase en la que el profesor afirmaba completamente de que Dios no existía.

En aquella clase se nos enseñó la teoría evolucionista de Darwin y el origen del universo gracias al “Bing Bang”.

Recuerdo llegar a casa y comenzar a cuestionarme muchas cosas con las cuales había crecido y comenzar a pensar la posibilidad de que quizá Dios no existía.

No se me olvida el miedo que sentí en aquel momento o aquel frío helado que recorrió mi espalda cuando aquel pensamiento llenó mi mente.

¿Realmente Dios existe?

Si Dios no existía entonces no había razón alguna para luchar por ser buenos o mejores.

No teníamos por qué ser justos o amables porque obviamente no existiría el infierno y la moral deja de tener sentido si no tenemos un alma o un código de ética justificado en algo más grande que nosotros mismos.

¿Si nos quitan a Dios, entonces qué nos queda?

Entre más me cuestionaba más rápido llegaba a la conclusión de que la humanidad necesitaba que Dios existiera.

Lejos de las teorías, si miramos hacia dentro de nosotros mismos, nos damos cuenta que estamos vacíos y que en el fondo tenemos una necesidad por creer en algo más grande que la humanidad misma.

Transformamos a personas ordinarias en supuestos dioses queriendo encontrar fe y creamos sectas debido a que necesitamos un dogma con el cual vivir.

Siempre dicen que hay un secreto en la vida que debemos descubrir y aunque pasaron algunos años para que lo descubriera realmente, ese día entendí que aquel secreto es que Dios si existe.

Tener fe es creer en lo que no puedes ver y eso es justamente lo que hacemos los cristianos, creemos en Dios aunque no podamos verlo.

Creer en Dios es encontrar dirección, fe, amor, destino y la vida misma.

Yo ya me hubiera rendido si Dios no estuviera a mi lado, yo no sabría lo que es el amor si Dios no existiera, yo no le encontraría sentido a vivir un día más si no tuviera fe de que Dios es el que guarda mi vida.

Así que yo he decido a pesar de todos mis altibajos y tropiezos, creer por siempre en la existencia de Dios.