Dios conmigo está

Me sentí perdido cuando me alejé de Ti, cuando quise aventurarme a encontrar la felicidad por mi propia cuenta.

No es que sea malo ser feliz, lo que es malo es equivocarse y no haberte consultarte mis decisiones, tratar de encontrar un atajo en el Camino.

Lo duro es cuando nadie te entiende, cuando te acusan y te sientes solo, es allí donde aprendes que el único que  siempre estará a tu lado es Dios.

Dios mío, quisiera pedirte que le muestres a los que amo que estoy en tus manos, que sólo estoy siendo moldeado, que todavía sigues a mi lado.

Existen momentos en donde nos perdemos en valles de sombras de muerte, en donde deberemos cruzar ríos o fuego, pero Dios siempre estará allí para cuidarnos.

Por las noches mirando el cielo, contando las estrellas nos damos cuenta de cuan grande es nuestro Dios, capaz de moldear el cosmos a su voluntad.

A sus órdenes el mundo despierta, la vida florece, los seres vivos salen a la luz y toda la creación reconoce la voz de su creador.

Somos como una gota de agua en el océano, un punto en el espacio, y creemos que nuestros problemas son grandes cuando olvidamos lo grandioso que es nuestro Dios.

No existe gigante que lo pueda vencer, tormenta que lo pueda frenar, muralla que lo pueda detener, ni ejército que lo pueda parar o noticia que lo pueda preocupar.

Si Dios está con nosotros nada debemos temer, nada debería quitarnos el sueño, nada nos debería quitar las ganas de vivir.

Por momentos la vida puede parecer muy difícil, los problemas son cómo olas que nos hacen voltear la vista pero si Dios conmigo está, entonces estoy seguro, mi vida está a salvo en sus manos.

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El Salmo Perdido

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Sedienta está mi alma y hambrienta por tu palabra, porque tus enseñanzas son como el buen pasto a la oveja y como agua dulce al ciervo.

Mi alma llora dentro de mí pidiendo la sombra de tus alas, pues, Tú has sido mi refugio desde mi niñez, en Ti estoy confiado.

Año tras año los justos vendrán a Ti, no hay generación en donde los hijos de los hombres no busquen tu presencia.

Santo Dios, limpia mis manos cuando esté en falta, purifica mi corazón porque sólo Tú lavas el pecado del hombre.

No me abatas cuando esté en caída, escucha mi ruego, porque nada soy sin Ti, no tengo fuerzas cuando me aparto de tu ley.

Devuelve el gozo, la alegría de volver a tu presencia, cuan agradable es saber que Tú me acompañas y que tu mano prospera mi Camino.

Gigantes cayeron al sonido de tu voz, los cielos tiemblan ante tu designio, nada puede quedar en pie cuando mi Dios se levanta.

Nada hay más fuerte que Tú, no existe hombre alguno que pueda enumerar tus pensamientos, dichosos son los que han puesto en Ti su esperanza.

Los justos se alegrarán, porque ninguno de los que guarda tus designios pasará hambre, con tus brazos nos cuidas del peligro.

Alaben tu nombre por todas las generaciones, los justos heredarán la tierra, sus moradas son eternas, grandes recompensas tendrán.

Exaltado sea Tu nombre por siempre, cantarán un día juntos todos los justos, cuando hagas tu morada en la Tierra.

Hubiera yo desmayado sino creyera que mis ojos lo verán, guardaré la fe en mi corazón hasta que pasen los quebrantos y Tu luz alumbre sobre los justos.

Bendito sea mi Dios y para siempre sea su misericordia, porque nunca nos ha desamparado y en su casa moraré por largos días.

Quiero tenerte conmigo

buscando a Dios

Mi alma te busca desesperadamente, pero pareces estar ausente, es mi alma la que distraída no logra hallarte.

En medio de tantas obligaciones mi corazón pronuncia Tu nombre, mi ser entero necesita Tu compañía.

Quiero correr hacia mi Padre Celestial, abrazarlo, aunque sé que no puedo verlo, extender mis manos, aunque no pueda tocarlo.

Extraño el domingo, pero también quiero sentirte en la semana, quiero tenerte conmigo cada hora y cada día.

No quiero separarme de Ti ante los demás, no deseo ocultarte cuando los demás me rodean, estoy orgulloso de ser Tu hijo.

Escucho mis pensamientos clamar en susurros, te amo y mis labios oran pidiendo que vengas a mi lado y bendigas mi día.

Lo que realmente quiero decir es que te amo, que no estoy tranquilo si no te siento conmigo o sin saber que estás a mi lado.

Deseo derramarte mi corazón en cada lugar, decirte lo que pienso cada vez que pueda y sentirme confiado en todo momento.

Tú eres mi refugio, la razón por la que puedo seguir adelante, el motor que me ayuda a seguir en medio de las dificultades.

Toma mi mano y camina conmigo, mírame y sonríe, quédate junto a mí mientras vivo, mientras transito tu Camino.

Quiero tenerte conmigo, quiero disfrutar de tu presencia, quiero sentir tu abrazo una vez más y seguir así por la eternidad.

Viniste a mi encuentro

adorarMe encontraba yo yendo camino al trabajo, en un bus repleto de personas, y como en casi todas las mañanas me coloqué los audífonos y comencé a escuchar canciones para no aburrirme en el trayecto.

De pronto mientras cantaba en mi interior, comencé a sentir un calor albergarme, mis ojos comenzaron a lagrimear sin saber la causa, sentía mi corazón inundado de paz y ahí lo supe, era Dios el que había venido a mi encuentro.

Él se había acercado en medio de las alabanzas y adoraciones, yo no lo había invitado, ciertamente estaba cantándole pero jamás pensé que su presencia me tocaría en un lugar así y de esa manera tan fuerte.

Muchas veces creemos que Dios siempre está ocupado para nosotros o que no es parte de nuestra rutina de vida, pero la verdad es que Dios siempre está con nosotros, Él está literalmente acompañándonos todo el tiempo.

A veces es necesario que lo invitemos a nuestro hogar, a nuestro trabajo, a nuestro centro de estudios, pero en otros casos Él decide aparecer para demostrarnos que nos ama, para que sepamos que Él no nos abandona.

Horas antes durante la madrugada, había estado orando para que Dios respondiera una petición fuerte que tenía en mi corazón y al estar en aquel bus, con los audífonos en mis oídos, podía sentir su voz diciéndome: Yo estoy contigo, no te he abandonado.

Dios sigue respondiendo oraciones, Él sigue escuchando corazones sinceros que no tengan miedo de pedirle su ayuda, porque aquel Dios que leemos en la biblia hablando con sus escogidos sigue estando presente en estos tiempos.

Cada vez que atrevieses una circunstancia adversa puedes tener fe de que Él te acompaña y que escuchará tu petición, y como dice la biblia: No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías 41:10

¿Soy salvo?

cielo e infiernoHay personas que creen en Dios otras que no, pero estoy seguro que todos en algún momento nos hemos preguntado acerca del cielo, del infierno y de la muerte.

Cuando nos hacemos esa pregunta, nos entra miedo o intentamos responderla según lo que sabemos o lo que vagamente hemos escuchado.

La verdad es que según la biblia todos nosotros hemos pecado, todos nosotros merecemos el infierno por fallarle a Dios.

El infierno no es una discoteca gigante, es más como aquella pesadilla que hemos tenido de chicos, como juntar todos nuestros miedos en un solo lugar.

Lo que no nos dijeron es que no importa lo que hemos hecho, podríamos vivir una vida entera dedicada a los demás o donar todo lo que tenemos, y eso no nos daría la salvación o nos compraría el cielo.

Según la biblia el único requisito para ser salvos y para saber que podemos ir al cielo, es aceptar a Jesús en nuestros corazones y amarlo por encima de todo.

Jesús vino con la única misión de dar su vida por la tuya, Él se sacrificó para que nosotros tuviésemos la oportunidad de tener una opción de salvarnos.

Aquel castigo que tú y yo merecíamos Él lo soportó sin reclamos, Él fue torturado, tratado como un criminal y asesinado por el amor que nos tiene.

Jesús resucitó y Él nos conoce, Él sabe toda nuestra historia, Él conoce lo malo y lo bueno pero a pesar de eso Jesús nos ama.

Y cuando lo escogemos no solamente alcanzamos el cielo y la salvación, sino que también nuestros corazones son sanados, las heridas del alma son sanadas y una nueva fe y esperanza nacen en nuestros corazones.

Yo sé que no es fácil creer en Dios, que nunca será moda, que posiblemente muchos se burlen de aquellos que lo siguen, pero es el único camino para la salvación.

Nadie sabe cuándo va a morir, quizá esto pueda ser lo último que leas, así que hoy te invito a que ores y busques a Dios.

Hoy tienes la oportunidad de ser verdaderamente salvo, de tomar el único Camino que puede llevarte al Cielo.

Qué quieres de mí

que quieres de miHe soñado muchas veces el poder tenerte al frente, el hacerte innumerables preguntas y contarte de miles de cosas que de seguro Tú ya conoces, pero hoy sólo quisiera hacerte la siguiente pregunta: ¿Qué quieres de mí?

Desde que tuve aquella segunda oportunidad he tenido esa duda, he tratado de cumplir con lo que yo creo que Tú podrías querer de mí, pero también admito que muchas veces me alejé y viví de acuerdo a mis deseos.

Hoy necesito saberlo, necesito conocer tus planes, quiero con todo el corazón que me digas lo que debo hacer; porque hay tantas cosas que yo quiero para mí pero no sé si eso es lo que esperas, no sé si aquella persona que soy ahora debería escoger algo diferente.

Lo único de lo que estoy seguro es que quiero verte, quiero tener la oportunidad de agradecerte por todo, pero cómo llegar hasta allí, eso es lo que me resulta difícil.

Yo sé que no existe un manual que me diga cómo vivir al pie de la letra, creo que la biblia es una excelente guía, pero las decisiones las tomamos nosotros, las emociones las sentimos nosotros, el miedo o la tristeza las experimentamos nosotros; y a pesar debemos tratar de seguir el Camino correcto todo el tiempo.

Por ratos quisiera escuchar tu voz guiándome, diciéndome exactamente lo que debería hacer, pero sé que Tú no quieres eso, Tú quieres que pensemos en Ti, que te amemos y te sigamos por elección propia.

Hoy te quiero pedir que me ayudes a saber qué hacer, quiero que por favor me ayudes a entender tus planes, que me enseñes el Camino que debo seguir.

Quisiera seguir lo que Tú quieres para mí, pero hay tantas cosas en mi mente y en mi corazón, sin embargo aquí estoy, pidiéndote con todo lo que soy que por favor me ayudes a saber lo que quieres de mí.

Y si mi corazón ya sabe la respuesta, , no permitas que mi egoísmo o mi insensatez me hagan alejarme de tu voluntad.

Esperanza

esperanzaHoy me siento molesto contigo, veo mi vida y no es lo que esperaba, no se asemeja a lo que deseaba para mí.

He pasado momentos duros, todavía los sigo pasando, y sé que quizá los merezca, he cometido errores, no ha sido fácil crecer o ser adulto.

Me duele cuando veo que le pasan cosas malas a las personas que quiero, a las personas que me rodean y las quiero con todo el corazón.

Quisiera ser más fuerte o ser lo que las demás personas piensan o esperan que sea, pero a veces es muy difícil no equivocarse o resistir tanto.

Hoy siento que ya he perdido las fuerzas, ya no sé cómo resistir, mis habilidades no son suficientes para enfrentar o vencer el miedo.

Todos los muros en los que me apoyaba se han derrumbado, todos mis planes han quedado en el olvido.

Dios, Señor y Padre Celestial, por favor ayúdame, dale esperanza a mi corazón, sostenme porque no puedo seguir de pie.

Cuando veo mi corazón veo marcas en él, mi caminar no me agrada y estoy cansado de luchar sin motivo, necesito descansar en tu presencia.

Devuélveme la esperanza, aumenta mi fe para creer que puedes cambiar mi vida, para confiar en que en tus manos mi vida estará segura.

Quiero ser honesto contigo, no me importa lo que el resto piense, solo sé que necesito estar contigo, necesito ser lo que Tú quieres que yo sea para poder ser feliz.

En realidad ahora mismo siento que estoy molesto conmigo mismo, por no ser suficiente por haberte apartado y por pensar que podía ser feliz a mi manera.

Hoy te pido que por favor me ayudes nuevamente, que no me desprecies, por favor Jesús ayúdame a volver a empezar y andar en tu Camino.

Hoy quiero darlo todo para seguirte, darte mis energías, mi mente y corazón para ser todo aquello que diseñaste para mí y para que mi corazón vuelva a ser feliz a tu lado.

Dame esperanza, dame amor, dame fe, dame locura, dame pasión, dame todo aquello que necesito para ser solo tuyo y para volver a ser el cristiano que siempre he soñado ser.

Grito de auxilio

clamorMi corazón eleva a ti un grito de auxilio, un clamor desesperado pidiendo tu ayuda, porque se agotan mis fuerzas y mi fe.

Hay tantas cosas que ahora no entiendo y antes creía comprender, siento que por ratos crezco y a veces siento que sigo igual.

Por las noches el miedo me asalta, sintiendo que han desalojado los sueños de mi corazón y que estoy frente a mi mayor temor.

Me siento como un torpe que pelea inútilmente contra su propia maldad, mi voluntad mengua y no se cuanto más pueda resistir.

He visto la maldad que puede haber en el corazón y te ruego que yo nunca termine convirtiéndome en todo aquello que aborrezco.

Sé que no soy lo suficientemente fuerte o hábil para poder soportar todas las pruebas que vendrán.

Por eso necesito tu ayuda y tu dirección, escucha este grito de auxilio de un corazón que necesita de Ti.

Por ratos parezco ser una sombra, un forastero que no logra encajar, que no halla un lugar, ni cabida en este mundo.

Mis pasos no son siempre rectos, dudo mucho y me cuesta seguir cuando el Camino se vuelve empinado.

Ruego que por favor limpies mi corazón para que sea digno de sostener tu mano y me ayudes a seguir.

Dale fuerzas a mi corazón para poder seguir, porque está muy cansado y herido, tras varias caídas y descontentos.

Me siento tan perdido cuando no logro ver la luz de Tu corazón, cuando te pierdes de mi vista y me falta Tu amor.

Conviértete en el la luz de mi amanecer, haz que resplandezca tu gracia sobre todos mis miedos y tu misericordia alumbre sobre todos mis fracasos.

Sé mi socorro en estos tiempos de dolor, sé mi auxilio en mis momentos de crisis y mi consuelo en los momentos de angustia.

Escucha el clamor de mi mente, las palabras que te susurran mi alma y el grito de auxilio de mi corazón.

Persevera hasta el final

perseverarSeguir el verdadero Camino y escoger la vida cristiana no siempre es sencillo, requiere que tengamos perseverancia, es decir que tengamos constancia y la suficiente firmeza para nunca darnos por vencidos.

Podrá haber días en donde las pruebas parezcan muchas, en donde los errores parecerán muy pesados para continuar o en donde las lecciones serán difíciles de aprender pero si realmente creemos en Dios, tenemos fe en Él y sabemos que su amor nos rescató, entonces debemos superar todos los obstáculos y continuar hacia adelante.

Dios siempre premia a aquellos que confían en Él y luchan por agradarle. Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Isaías 26:3

Si hubiéramos fallado y creemos que Dios no podrá perdonarnos, entonces recordemos que su misericordia y amor son tan grandes que Él quiere perdonarnos y que continuemos luchando por conocerle.

Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo. 2 Juan 1:9

Dios nos ama tanto que podemos darnos cuenta que nunca hemos estado solos, Él siempre nos acompaña, nos da la fuerza y el aliento que necesitamos para superar cada dificultad.

El conocer a Dios y haber sido perdonados es el comienzo de una nueva vida, no debemos seguir a Dios por las bendiciones, por los días buenos o por miedo al infierno, la verdadera razón para seguir a Jesús es porque lo amamos.

Sin importar que tan duro parezca seguirle nuestra fe debe de ser capaz de creer que con su ayuda todo lo podemos y nuestra pasión por Él debe ser un impulso para perseverar en amarlo cada día más.

Y como Jesús nos dijo: Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Mateo 24:13

Deja una huella

soldadosDurante la segunda guerra mundial en el año 1944 a un joven cristiano y soldado inglés de nombre Kelley se le ocurre una preciosa idea.

Cercanos a navidad él le propone a sus compañeros ofrecer una fiesta de navidad para todos los niños británicos que vivían alrededor, ya que la base se encontraba cerca a pueblos que habían quedado devastados por la guerra.

Estando en medio de un momento de crisis y miedo, Kelley logró convencer y animar a todos sus compañeros para que participen en los preparativos.

Aquellos soldados inventaron juguetes con piezas de metal y desecho, otros donaban parte de su ración de comida o usaron sus ahorros para comprar caramelos y fruta enlatada para los niños.

Llegó la mañana de navidad y todo el campamento estaba adornado y lleno de luces para la llegada de los niños, sin embargo se les avisó que ese día tendrían que volar a una misión.

Kelley entonces dio instrucciones a todos sobre lo que tenían que hacer al regresar de la misión.

Después de la dura misión los soldados se cambiaron rápidamente de ropa y los niños disfrutaron de una de las mejores navidades que habían pasado en muchos años.

Sin embargo aquellos soldados estaban tristes, algunos de sus compañeros no habían regresado de la misión y entre ellos se encontraba Kelley.

Aquel acto de Kelley les había devuelto su humanidad, les había recordado que a pesar del dolor y la crueldad de la guerra siempre se podía llevar amor.

Ellos no lo recordarían por la cantidad de bajas enemigas que logró o por las cosas cotidianas, fue aquel acto lleno de amor lo que hizo que el nombre Kelley quede grabado en sus corazones por siempre.

De esta historia podemos aprender dos cosas:

1. Existen acciones que dejan huella, nadie te recordará por las cosas normales que hiciste, sino que te recordarán por aquellos actos llenos de amor y valentía.

2. Solo tenemos una vida, todos al final deberemos enfrentar la muerte así que pensemos bien en donde pasaremos la eternidad.

La biblia dice: Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio. Hebreos 9:27

La vida es hermosa pero es única y aunque muchas veces puede ser difícil siempre será bella si escogemos el buen Camino y si amamos a Dios.

No desperdiciemos la vida en cosas vanas o en acciones que nos hagan sentir tristes o solos.

Vivamos de tal manera que nuestro ejemplo inspire a los que nos rodean y salve a nuestra familias y amigos.

Solo tenemos una oportunidad de vivir bien, una oportunidad de alcanzar nuestros sueños y de servir a Dios.

Y al igual que Kelley esforcémonos por dejar una huella que dure en el tiempo, tengamos una vida que marque la historia de los que nos rodean.