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VIENEN POR TI

Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Lucas12:20

¿De qué sirvió tú Smartphone o tú iPhone, al lugar donde vas ya no entrará la señal, todo será dolor y oscuridad?

¿Por qué permitiste que tus ojos se desviaran de Jesús, te dejaste llevar por la corriente del mundo y te olvidaste del corazón?

Buscaste los placeres, nunca te negaste a ningún vicio, sabías que eso te consumiría y hoy ya es demasiado tarde.

¿Cómo no te diste cuenta que perdías lentamente el primer amor, cómo dejaste las pequeñas cosas y te conformaste con la apariencia?

Causaste tantos males, no te diste cuenta de lo mucho que tu orgullo hería a los demás, cuántas vidas afectó tu maldad.

Olvidaste las palabras del Maestro y no fuiste vigilante, creíste que tenías tiempo de sobra y neciamente actuaste.

Te importó más las prendas que limpiar tu alma, vestías ropas finas pero tu alma manchada mendigaba amor.

Anhelaste el conocimiento, los cargos y el orgullo, rechazaste la compasión, la fraternidad entre hermanos y el amor que solo Cristo da.

Creíste que el dinero todo lo podría comprar, pero no hay dinero que pueda rescatarte del lugar en donde ahora irás.

¿Cuántos te extrañarán de verdad, cuántos pensarán en ti cuándo ya no estés entre los vivos o que legado dejará tu partida?

Y el ángel mira desde el cielo…

Haciéndose distintas preguntas según el comportamiento de cada ser…

Meditando en cómo el ser humano olvida su mortalidad.

Fácilmente olvidan que existe la eternidad.

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LA IMPORTANCIA DE SUS PALABRAS

Pero ellos nada comprendieron de estas cosas, y esta palabra les era encubierta, y no entendían lo que se les decía. Lucas 18:34

Jesús una vez más comienza a explicarle a los discípulos acerca de que es necesario que vayan a Jerusalén, les abre el corazón y les narra los padecimientos que Él va a sufrir, de como será humillado y golpeado hasta el punto en que dará su vida y resucitará al tercer día.

Sin embargo, ellos no comprendían todo lo que Él les decía, sí estaban escuchándolo, pero no podían entender la profundidad de sus palabras, sí lo estaban viendo, pero no comprendían la importancia de su sacrificio.

Otra versión nos dice: Pero ellos no entendieron nada de esto. La importancia de sus palabras estaba oculta de ellos, y no captaron lo que decía. Lucas 18:34

Existen personas a las cuáles les predicamos el evangelio y no son capaces de entenderlo, no se dan cuenta de la importancia que tiene la salvación para sus vidas, esta encubierto para ellos la gravedad de sus pecados.

Incluso existen cristianos que asisten a la Iglesia y no comprenden los mensajes, Jesús les está abriendo el corazón, pero no captan lo que se les dice, no entienden que Cristo los está llamando, que quiere corregir su andar.

¿Qué podemos hacer para evitar que eso nos ocurra, y que podemos hacer que otros puedan entender el mensaje del evangelio?

El capítulo no termina allí, inmediatamente después nos cuentan acerca de un hombre ciego, que se encontraba sentado junto al Camino. Al escuchar el alboroto de la multitud que comenzó a seguir a Jesús, preguntó qué era aquello. Le dijeron: Es Jesús.

Aquel hombre no lo piensa más y comienza a gritar: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Algunos intentaban callarlo, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Lucas 18:38-39

Jesús se detiene, aunque una multitud lo estaba siguiendo, el clamor de un alma que lo llamó con el corazón hizo que lo mandara llamar. Jesús lo observa y le pregunta: ¿Qué quieres que te haga?

¿Qué deseas que Jesús haga por ti? Algunos pedirían riquezas, otros que cumpla sus sueños, otros que sean famosos, otros placeres, lujos o fama. Aquel ciego respondió: ¡Quiero ver!

Quizá es tiempo de gritar como aquel ciego, es tiempo de luchar contra aquellas cosas que intentan que callemos y clamar más alto, para que podamos recobrar la vista, para que podamos entender la palabra de Dios, para que comprendamos los mensajes, para que otros abracen el evangelio.

Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado. Lucas 18:42

JESÚS RESUCITA AL HIJO DE UNA VIUDA

Lucas 7:11-17 Nos relata una historia poco conocida acerca de Jesús.

Jesús está caminando junto con sus discípulos y una gran multitud hacia una ciudad llamada Naín, cuando de repente ve una marcha fúnebre. La biblia no lo menciona, pero Jesús debió preguntar quién había fallecido, y le contaron que acaba de morir el único hijo de una mujer viuda.

Póngase en el lugar de aquella mujer: De seguro se casó ilusionada con su pareja, debió crear en su corazón un futuro juntos, sus sueños siempre tenían presente a su marido, su día a día estaba envuelto en aquella relación. Un hombre tanto ahora y más en aquella época, era la protección de la esposa, era el que la cuidaba y el que económicamente la sostenía.

Aquella mujer había perdido a su esposo, parte de sus sueños habían muerto con él, parte de su día a día había cambiado, su protección y sostén económico tampoco estaban, pero aquel matrimonio había dado un fruto, ella tenía un pequeño hijo.

De seguro ella había vertido sobre él aquellos sueños, de seguro en su mente planeaba un futuro para él, aquel joven era su ayuda, era el que la podía cuidar en su vejez. Para ella aquel hijo era una nueva oportunidad.

Aquel hijo había muerto, para los judíos significaba la peor desgracia que podía ocurrirle a una mujer, para ella significaba que su vida ya no tenía sentido, el dolor era el doble. De seguro se preguntaba que sería ahora para ella, o qué razón tendría de seguir viva.

Y Jesús mientras veía pasar aquella marcha, sus ojos se posan en la mujer, Él entiende todo lo que les acabo de relatar. A veces creemos que Dios está lejano y no comprende los sentimientos y emociones de la humanidad, sin embargo, el versículo 13 nos narra lo que Él sintió.

Algunas versiones dicen: Él fue movido a compasión, otras versiones dicen: Su corazón rebozó de compasión. Así que va corriendo donde se encuentra la mujer y le dice: ¡No llores!

¿Cómo es que a veces olvidamos que Jesús sabe amar? Cuando pasamos por problemas, cuando estamos en circunstancias difíciles miramos al cielo con amargura, mal creyendo que somos olvidados por Dios. No entendemos que su corazón está lleno de compasión hacia nosotros, y nos está gritando: ¡No llores! ¡Confía en mí!

Jesús se acerca a los que cargan el féretro, los detiene, y le dice al joven: Joven, a ti te digo, Levántate.

El milagro ocurre y aquel joven se levanta y vuelve a la vida, Jesús restituye los sueños muertos de aquella mujer, pero ahora con el conocimiento de que puede depender de Dios.

Los sueños de aquella mujer ya no serían iguales, ahora junto con su hijo irían todos los días a la iglesia, sus proyectos involucran a su hijo, pero también a Dios, aprendió que tiene un nuevo protector que no falla, que nunca la abandonará, y su nombre es Jesús.

PETICIONES AL PADRE

Dios no te pido que ocultes mis pecados, te pido que por favor los borres con tu sangre, que perdones cada uno de ellos.

No te pido que permanezcan mis máscaras, al contrario, quítame cada una de ellas, hazme honesto y sincero en todo tiempo.

Quiero ser honesto y pedirte que me ayudes en mis debilidades, hay áreas en mi vida que sé que sin Tú ayuda no podré vencer.

Arranca de raíz todo orgullo o vanagloria, pon humildad en mi corazón para que me dé cuenta de todos mis grandes errores.

No permitas que el gallo vuelva a cantar por mi culpa, no quiero negarte nunca más, dame la valentía para servirte fielmente.

Las piedras han cantado alabanzas porque mis labios estuvieron cerrados, hoy quiero darte la gloria con todo mi ser.

Quiero adorarte con mi voz, con mis acciones, con cada una de mis oraciones, con mi obediencia, con mi entrega y con mi fe.

No quiero pedirte que me lluevan riquezas, sino dame la sabiduría para actuar rectamente, para que pueda alejarme todo lo malo.

No te pido que mi nombre sea famoso, sino que mi nombre esté escrito en el libro de la vida, que logre ser un buen siervo fiel.

Las mentiras aléjalas de mis labios, que mi lengua solo declare tu verdad, que mis hechos sean tan claros como la mañana.

Aparta de mí las malas intenciones de mi corazón, líbrame del mal para que pueda caminar rectamente delante de Ti.

Si soy como un niño perdido, tómame de la mano y condúceme al Camino de vida, que pueda seguir las pisadas de mi Señor.

Te pido que por favor termines tu obra en mi vida, ayúdame a ser obediente a tus mandamientos y que tus palabras sea mi tesoro.

UNA REFORMA EN MI VIDA

Dios mío tengo la enorme bendición de poder conocerte, pero siento que no es suficiente, no me basta con vivir una vida cristiana de apariencias, quiero cambiar de verdad.

Quiero ser cómo esos campeones de la fe que daban la vida por servirte de corazón, como ésos hombres y mujeres que a lo largo de la historia predicaron y vivieron tu verdad.

Necesito que pongas en mí una pasión sincera por conocerte, un hambre genuina por tu palabra, que yo no pueda estar un día sin ti.

Dame de beber de aquella agua viva, mi ser necesita de tu presencia, más que el respirar, más que cualquier otra cosa en la vida.

Enséñame a hablar contigo, quiero orar derramando mi alma entera, postrarme y besar tus pies en adoración, que mi corazón sea entregado a Ti.

No quiero tener los labios cerrados, quiero gritar que soy tu hijo, pon en mi aquel denuedo para que pueda predicarle a todos los que pongas en mi caminar.

No quiero ser un cristiano frío o tibio, quiero estar encendido en el fuego de tu presencia, en el calor de tu amor, sentir la llama de tu Espíritu posarse sobre mí.

Hazme un hombre de fe, que se enfrente a las mentiras de éste mundo, que gane almas para Cristo, que pelee con valentía la buena batalla de la fe.

Moldea cada área de mi vida, toma el control de mis ansiedades, quita cada imperfección de mi carácter, transforma mi quebrantado corazón.

Has una reforma en mi vida, que deje atrás la vieja criatura, ayúdame a cargar mi cruz cada día y que pueda clavar en aquella cruz mi viejo yo.

Quiero deleitarme en tu presencia, amar con cada fibra de mi ser tu compañía, sentirte en cada minuto, confiar en ti en cada respirar.

Jesús has un cambio real en mí para que cuando termine la carrera, pueda verte y correr a tus brazos, estar a tu lado por toda la eternidad.