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REFLEXIÓN: EL LUGAR DE LA IGLESIA Y EL PADRE JUSTO

Por tanto, Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto, será exaltado teniendo de vosotros misericordia; porque Jehová es Dios justo; bienaventurados todos los que confían en él. Isaías 30:18

Hace poco vi algo que me dejó pensando: En una marcha del orgullo gay, fueron cristianos a “pedir perdón” a los homosexuales, aludiendo que la iglesia y la palabra de Dios los habían tratado mal. Otro grupo también fueron a tratar de “predicar” en medio de los ruidos y la protesta de la marcha. Los comentarios decían: “Éste es el verdadero lugar de la iglesia”

Dios es misericordioso, siempre decimos que Él ama al pecador, pero que también aborrece el pecado. No tenemos nada en contra de los homosexuales, son tan pecadores como un alcohólico, tan iguales como un adúltero, como cualquier persona que no ha confesado a Jesús como su único Señor y Salvador, y sigue sus pasos.

El problema es que ahora nos encanta predicar acerca del Dios Misericordioso y olvidamos que Dios también es justo. Dios perdona al pecador que se arrepiente, a aquel que reconoce su error y hace la oración de fe con un corazón sinceramente arrepentido; y para llegar a eso necesitamos predicarles que están equivocados, que se encuentran en pecado.

Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Romanos 3:23 No debemos avergonzarnos de predicar acerca del pecado, es necesario predicar con amor, exhortar con misericordia, pero sin llegar al extremo de olvidar u ocultarles que están en pecado.

Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 6:23 Aún en la gracia, los apóstoles predicaban acerca de que la dádiva de Dios, sin la necesidad de ocultar las terribles consecuencias que trae consigo el pecado.

Jesús hablaba acerca del amor, predicaba con enorme gracia y misericordia, pero nunca olvidaba que el Padre Celestial era Justo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos. Juan 17:25-26

El lugar de la Iglesia no es solo ir y predicar el amor, el lugar de la iglesia también es poniéndonos en contra de todo aquello que no es correcto conforme a las Sagradas Escrituras. Es decirle: ¡No! a todas aquellas personas que niegan la existencia de Dios e inventan nuevas ideologías. La Iglesia no debe ceder ante la presión social, debe mantenerse firme señalando el Camino correcto.

“Tu lealtad definitiva no es hacia el gobierno, no es hacia el Estado, no es hacia la nación, no es hacia institución alguna hecha por el hombre. El cristiano debe su lealtad definitiva a Dios, y si alguna institución terrenal está en conflicto con la voluntad de Dios, es tu deber cristiano adoptar una postura en contra de ella. Nunca debes permitir que las demandas transitorias y evanescentes de instituciones artificiales tengan prioridad por sobre las demandas eternas del Dios Todopoderoso.” Martin Luther King.

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