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¿Soy salvo?

cielo e infiernoHay personas que creen en Dios otras que no, pero estoy seguro que todos en algún momento nos hemos preguntado acerca del cielo, del infierno y de la muerte.

Cuando nos hacemos esa pregunta, nos entra miedo o intentamos responderla según lo que sabemos o lo que vagamente hemos escuchado.

La verdad es que según la biblia todos nosotros hemos pecado, todos nosotros merecemos el infierno por fallarle a Dios.

El infierno no es una discoteca gigante, es más como aquella pesadilla que hemos tenido de chicos, como juntar todos nuestros miedos en un solo lugar.

Lo que no nos dijeron es que no importa lo que hemos hecho, podríamos vivir una vida entera dedicada a los demás o donar todo lo que tenemos, y eso no nos daría la salvación o nos compraría el cielo.

Según la biblia el único requisito para ser salvos y para saber que podemos ir al cielo, es aceptar a Jesús en nuestros corazones y amarlo por encima de todo.

Jesús vino con la única misión de dar su vida por la tuya, Él se sacrificó para que nosotros tuviésemos la oportunidad de tener una opción de salvarnos.

Aquel castigo que tú y yo merecíamos Él lo soportó sin reclamos, Él fue torturado, tratado como un criminal y asesinado por el amor que nos tiene.

Jesús resucitó y Él nos conoce, Él sabe toda nuestra historia, Él conoce lo malo y lo bueno pero a pesar de eso Jesús nos ama.

Y cuando lo escogemos no solamente alcanzamos el cielo y la salvación, sino que también nuestros corazones son sanados, las heridas del alma son sanadas y una nueva fe y esperanza nacen en nuestros corazones.

Yo sé que no es fácil creer en Dios, que nunca será moda, que posiblemente muchos se burlen de aquellos que lo siguen, pero es el único camino para la salvación.

Nadie sabe cuándo va a morir, quizá esto pueda ser lo último que leas, así que hoy te invito a que ores y busques a Dios.

Hoy tienes la oportunidad de ser verdaderamente salvo, de tomar el único Camino que puede llevarte al Cielo.

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De no ser por Él

sacrificio de JesúsDe no ser por el increíble amor que Jesús nos demostró en aquella cruz, nosotros no hubiéramos encontrado la salvación.

De no ser por Él que soportó golpes y humillaciones, muchos no tendríamos ahora una razón para seguir viviendo.

De no ser por Él que soportó heridas y azotes, muchos no hubiéramos descubierto la esperanza que ha llenado nuestros corazones.

De no ser por Él que fue traicionado y acusado falsamente, muchos no sentiríamos el perdón que restauró nuestro interior.

De no ser por Él que fue arrestado y llevado con cadenas, muchos no hubiéramos alcanzado la verdadera libertad.

De no ser por las heridas de sus manos y pies, muchos no hubiéramos obtenido la sanidad de nuestros cuerpos y el alma.

De no ser por Él que fue experimentado en dolores y quebrantos, nosotros no podríamos tener la valentía para llevar una vida recta.

De no ser por Él que por amor se ofreció a dar su vida, nunca hubiéramos podido tener nuestros corazones rebosantes de amor verdadero.

De no ser por Él, muchos de nosotros que le hemos conocido y amado a lo largo de los años, no hubiéramos encontrado aquella gracia que nos transformó.

Fue Jesús, el único que tuvo tanta pasión hacia nosotros que se despojó de todo y lo dio todo para poder alcanzarnos con su gran misericordia, y es por Él que ahora hemos encontrado una nueva vida.

Al acercarme a Ti

abrazo de JesúsAl acercarme a ti todo cambia, comienzo a tener conciencia y pienso en lo que sienten los demás.

Jesús cuando te tengo cerca puedo ver las manchas de mi alma y las heridas que lleva mi corazón.

Puedo intentar cerrar mis ojos a la realidad, pero no puedo ignorar Tu presencia haciéndome sentir misericordia por aquellos que sufren.

La humanidad es como un grupo de ovejas sin pastor, sufriendo y muriendo porque no son capaces de verte.

Al estar junto a Ti me avergüenzo de mis faltas, comprendo los torcidos que son mis sendas.

No puedo seguir viviendo a oscuras cuando Tu Luz me ilumina, es tan resplandeciente que puedo ver mis secretos más ocultos.

Cuando estás a mi lado despierto y me doy cuenta de lo mucho que te necesito para no ahogarme en las mentiras de este mundo.

La ignorancia me llena pero al verte la verdad se hace presente, puedo comprender lo vacía que está mi mente con respecto a las cosas que realmente son importantes.

Al poder verte no puedo evitar llorar por lo mucho que te necesito, porque sin Ti no soy capaz de hacer lo correcto.

Cuando siento tu abrazo todo se llena de paz, me siento realmente amado y verdaderamente apreciado.

Mi corazón late más rápido frente a tu compañía, como si de nuevo pudiera volver a sentir.

Al darme cuenta que me ves, sé que soy un libro abierto ante tus ojos y lamento aquellas páginas que quisiera arrancar de mi vida.

Al oír tu voz sé que no escucharé los regaños que merezco, sino que por el contrario te escucho siempre decir lo mucho que me amas.

Al acercarme a ti la vida vuelve a cobrar forma, todo tiene sentido y no necesito nada más para vivir.

Al acercarme a Ti, lo único que logro pedirte es que nunca te alejes de mí.

Una vida bella

bello díaDicen que la vida es muy bella, pero he aprendido que la vida solamente es bella cuando estoy junto a Ti.

Los problemas no pueden vencerme cuando tengo tu ayuda y los miedos se apartan cuando me acerco a Ti.

El futuro ya no me aterra, el pasado ya no me ata porque sé que Tú me acompañas.

Por eso hoy puedo estar agradecido de tener una vida bella, no sencilla pero si bella porque sé que al final todo terminará bien.

Mi vida junto a ti es como una gran canción, como una película llena de motivación o como un bello poema en construcción.

Soy libre del odio, no tengo rencor por las viejas heridas ya que Tú me enseñaste a perdonar.

Las depresiones no pueden vencer mi determinación y la tristeza no puede traspasar la alegría que le das a mi corazón.

Por eso cada día termino siempre agradecido de tenerte a mi lado, de poder ver el cielo y saber que soy por Ti amado.

El futuro ya no me aterra, el pasado ya no me ata porque sé que Tú me acompañas.

Por eso hoy puedo estar agradecido de tener una vida bella, no fácil pero si bella porque sé que todo me ayudará para bien.

Mi vida junto a ti es como una gran melodía, como una historia llena de superación o como una bella poesía en plena narración.

Dicen que la vida es muy bella, pero he aprendido que la vida solamente es bella cuando Jesús está junto a mí.

Las puertas del cielo

mirando el cieloNos pasamos la vida llenando vacíos, ocultando los miedos y rogando el olvido.

Vivir sin propósito es vivir sin destino, vivir del porqué y sin saber el para qué.

Hoy quisiera saber que era sentir, recordar lo que significa vivir.

Quisiera tocar las puertas del cielo, pedir clemencia y detener mi demencia.

La dignidad de este mundo no me importa, ni me importa la vida sin una clara meta.

Soy una sombra llena de dudas, rogando por brillo, queriendo hallar sentido.

No sé si estoy listo para vencerme a mí mismo, para escoger y seguir el verdadero Camino.

Hay un versículo que dice que Jesús toca la puerta y nos llama, pero son las puertas de mi corazón, de mi esencia, de lo que permanece oculto en mi alma.

Tengo temor de sacar a la luz mis verdades, tengo miedo de contarte mis secretos o mis maldades.

No soy el tipo de persona que escogería la Luz siendo tan gris pero sin embargo sé que no hay otra forma en la que pueda ser feliz.

Ese es el secreto de la vida, el secreto de los que tienen verdadera osadía, el rendirse a aquella verdad, de que sin Jesús en la vida no se puede avanzar.

Lo que desea mi carne está mal, me hace daño y no lo puedo ocultar.

Se nota en la oscuridad de la mirada o en las sonrisas fingidas que demuestran muchas caras.

Hoy yo deseo hallar la verdad, deseo algo que me pueda salvar.

Estoy tocando las puertas del cielo, gritando tu nombre y rogando para dejar de sentirme ciego.

Ábreme las puertas, ábreme tus brazos, déjame sentirme hallado.

Recoge mis lágrimas y cura las heridas que te muestra mi alma.

Dame la oportunidad de encontrarte, déjame tratar de impresionarte.

Dame hoy la vida, demuéstrame que junto a Ti puedo encontrar la verdadera alegría.

Ábreme las puertas del cielo y déjame por favor quedarme dentro.