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A mi manera

Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

La biblia es muy clara, no nos pregunta nuestra opinión, sino que directamente nos dice que no existen varios caminos para ir al cielo, no existen otras creencias o atajos que nos lleven al Padre, únicamente Jesús es el camino.

Imaginemos que un Doctor dijera: “No voy a estudiar medicina porque yo quiero operar un corazón a mi manera” o que un arquitecto se rehúse a hacer uso de sus estudios y diga: “Yo voy a construir el edificio a mi manera”.

Las personas al igual que en los casos anteriores quieren encontrar la felicidad, desean darle un sentido a la vida o incluso quieren creer en Dios, pero a su manera, ignorando que existe una manera correcta y genuina de hacerlo.

Recuerdo cuando era adolescente y estaba mirando una conferencia en la cual se encontraban Bill Gates y Warren Buffet (en aquel momento eran el primer y segundo puesto de los hombres más ricos del mundo), respondiendo preguntas de jóvenes.

Un joven se levanta y pregunta: ¿Nos podrían brindar una importante lección el día de hoy?

Bill Gates se ríe y mira con complicidad a Warren y le dice: Cuéntales aquella historia que me contaste. Warren lo mira serio y le dice: No estoy seguro que debamos contarles, pero ya que me insistes, lo haré.

Tom Watson presidente de la IBM tenía un vicepresidente joven, él le había enseñado todo lo que sabía, sin embargo, aquel joven era vehemente y un líder nato.

Aquel vicepresidente quería hacer una inversión bastante costosa de 10 millones de dólares en un negocio bastante riesgoso, siendo honesto Tom sabía que esa inversión fallaría. Trató de convencerlo que no lo hiciera, el joven se entercó en hacerlo a su manera.

Tiempo después aquel joven se acercó a la oficina del presidente, con su hoja de renuncia en la mano y muerto de vergüenza. El joven al ver que no querían despedirlo le dice: “¡Estoy tan aliviado” “Pensé que me había llamado para despedirme porque le costé $10 millones de dólares en pérdidas”

Tom le respondió: “¿Hablas en serio?”, le dijo. “Lo último que haría en el mundo sería despedirte, porque acabo de invertir $10 millones de dólares en tu educación”

Cuando tenía 20 años me sentía como aquel vicepresidente, había vivido a mi manera, intentando lograr mi propia felicidad y mi propio sentido a la vida sin éxito, sintiéndome vacío por dentro, muerto de vergüenza quería acercarme a Dios con mi hoja de renuncia en la mano.

Dios ve el potencial que tenemos, Él ve aquellas cosas que son valiosas dentro de nosotros y que incluso nosotros desconocemos y con amor nos dice: Te amo tanto que di mi vida por ti, Yo invertí una resurrección en ti.

Es momento de volver a casa del modo correcto, de seguir a Jesús con amor y correr a los brazos del Padre Celestial sin doblez de corazón.

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Marcas de Amor

Isaías 53:5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

Un joven fue a solicitar un puesto importante en una empresa grande e iba a conocer al director para la entrevista final. El director vio su CV, era excelente. Y le preguntó: ¿Recibió alguna beca en la escuela? El joven respondió: No.

¿Fue tu padre quien pagó tus estudios? Sí, respondió.

¿Dónde trabaja tu padre? Mi padre hace trabajos de herrería.

El director pidió al joven que le mostrara sus manos.

El joven se sorprendió con el pedido, pero le mostró un par de manos suaves y perfectas.

¿Alguna vez has ayudado a tu padre en su trabajo? Nunca, me dediqué a estudiar.

El director dijo: Tengo una petición: cuando vayas a casa hoy, ve y lava las manos de tu padre, y luego ven a verme mañana.

El joven sintió que su oportunidad de conseguir el trabajo era muy alta.

Cuando regresó a su casa le pidió a su padre que le permitiera lavar sus manos.

Su padre se sintió extraño y feliz, con sentimientos encontrados y mostró sus manos a su hijo.

El joven lavó las manos poco a poco. Era la primera vez que se daba cuenta de que las manos de su padre estaban arrugadas y tenían tantas cicatrices. Algunos hematomas eran tan dolorosos que su piel se estremeció cuando él la tocó.

Esta fue la primera vez que el joven se dio cuenta de lo que significaban este par de manos que trabajaban todos los días para poder pagar su estudio. Los moretones en las manos eran el precio que tuvo que pagar por su educación, sus actividades de la escuela y su futuro.

A la mañana siguiente, el joven fue a la oficina del director.

El director se dio cuenta de las lágrimas en los ojos del joven cuando le preguntó: ¿Puedes decirme qué has aprendido ayer en tu casa?

El joven respondió: Lavé las manos de mi padre y también terminé de asear y acomodar su taller. Ahora sé lo que es apreciar, reconocer que sin mis padres, yo no sería quien soy hoy. Al ayudar a mi padre ahora me doy cuenta de lo difícil y duro que es conseguir hacer algo por mi cuenta. He llegado a apreciar la importancia y el valor de ayudar a mi familia.

Al igual que aquel joven que no se daba cuenta del precio tan grande que su padre había pagado, nosotros olvidamos el sacrificio inmenso que Cristo hizo por nosotros en la cruz.

Si pudiéramos sostener sus manos y ver las marcas que dejarían los clavos en ellas, su espalda hecha trizas después de recibir cada uno de los dolorosos y terribles azotes.

Poder ver su rostro hinchado, cubierto de sangre por cada uno de los golpes, la ira de aquellos que falsamente lo acusaban arrancándole la barba o las marcas que dejó la corona hecha de espinas en su cabeza.

Sus pies perforados por clavos para que pudieran colgarlo en la cruz, su costado traspasado por una lanza, tanta crueldad sobre un ser humano.

Todo aquel dolor lo soportó sin quejarse para que todos sin importar el tiempo o el lugar tuviéramos la oportunidad de recibir la salvación y acercarnos al Padre Celestial.

Son marcas de amor, marcas que demostraron lo inmenso, sublime y real que es su amor por nosotros, que siendo aún pecadores y a pesar de nuestros defectos se entregó por nosotros.

Es momento de agradecerle y recordar la razón por la cual lo amamos.

1Juan 4:19 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.

Fe y Decisión

Fe y decisión

Hebreos 11:1-2 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. 2 Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. 

La biblia está llena de hombres y mujeres que decidieron de corazón servir al señor, y su fe les permitió cumplir aquello que habían decidido.

Si tenemos fe y nos decidimos de corazón nosotros también podemos ser como aquellos héroes de la fe y ser de inspiración a los demás.

En Carmel Nueva York, vivió un joven llamado Jim Mackey de 14 años de edad. Era muy sociable, animado y un deportista innato.

Al principio de su año escolar empezó a cojear, pronto se descubrió que padecía de cáncer, tras una operación tuvieron que amputarle su pierna.

Tan pronto como regresó a la secundaria andaba con muletas, pero no perdió su sentido del humor, hacía chistes acerca de tener que usar una “pata de palo”.

En cuanto empezó la temporada de futbol americano, se presentó con el entrenador del equipo y le preguntó si podía ser “manager” de uno de los equipos. Durante las siguientes semanas se presentó regularmente al entrenamiento, infundiendo su contagioso entusiasmo y valor.

Una tarde Jim faltó a la práctica, el entrenador se preocupó por el estado del joven. Se enteró que tuvo un nuevo examen médico, el cual reveló que padecía cáncer de pulmón y solo le quedaban 6 semanas de vida.

Jim pronto volvió a los entrenamientos con su ancha sonrisa y gran entusiasmo. Gracias a su inspiración el equipo logró ganar cada partido y ganar toda la temporada.

El equipo tras ganar le preparó un banquete para entregarle la copa, lamentablemente Jim faltó.

Algunas semanas después Jim asistió a un partido de básquet, se le notaba pálido, pero por lo demás era el mismo, su equipo aprovechó aquel momento para darle una sorpresa. Lo llevaron a la oficina del entrenador, Jim se disculpó diciendo que no pudo asistir al banquete porque “estaba a dieta” sus compañeros le entregaron el trofeo diciéndole: Lo ganamos gracias a ti.

Jim con lágrimas en los ojos y muy débilmente dijo: Gracias.

Al término de la celebración el entrenador se acerca a despedirse y Jim le dice: Adiós entrenador.

El entrenado voltea y le dice: No querrás decir hasta luego.

Jim con los ojos iluminados le contestó: No se preocupe, estoy dispuesto.

2 semanas después Jim falleció.

Jim a pesar de su enfermedad no permitió que las quejas llenaran su vida, no dejó que el desánimo le impidiera vivir sus últimos momentos como un verdadero cristiano.

Fue su ánimo alegre y coraje lo que inspiró a sus compañeros, su testimonio de vida fue tan fuerte que su familia y todos lo que lo conocieron pudieron conocer a Dios a través de él.

Sus actos fueron el mejor sermón que haya podido predicar, un ejemplo de que nuestras decisiones y nuestra fe pueden mover montañas y permitirnos lograr grandes cosas para Dios.

Un Poeta en el Cielo

poeta del cieloTodo lo hermoso de la creación revela lo hermoso que es nuestro Dios.

Su belleza y su resplandor son tan fuertes que estos ojos mortales no pueden verle.

La pureza de su corazón es tan sublime que sin duda Él es el amor.

No existe forma en que con letras pueda expresar su eterna hermosura.

No se han inventado palabras que logren definir la bondad de su gracia.

Lo que hizo por nosotros es la más grande historia de amor.

Lo que Él soportó supera la belleza del más bello verso jamás creado.

Cuando yo parta a su lado llenaré el cielo de poemas para expresarle lo que siento.

Pintaría un poema en cada nube y cubriría de versos el firmamento.

Porque con cada atardecer Él nos dice que nos ama.

Con cada amanecer nos dice que sigue a nuestro lado.

No hay nada en la creación que no bendiga su glorioso nombre.

El viento escribe en los aires innumerables versos para Él.

Las gotas de lluvia caen al compás de una melodía que lo exalta.

Los mares braman solo para alabar a su Creador.

Las estrellas brillan para recordarnos que Él sigue presente.

El sol y la luna nos enseñan que Él siempre nos está cuidando.

Yo quiero ser un poeta que alegre el cielo.

Un escritor que le provoque una sonrisa con innumerables versos.

Un hombre que sepa ser agradecido con aquel que le dio la vida.

Porque Él me hizo la muestra más grande de amor.

Su nombre es el verso más precioso que han pronunciado mis labios.

Su abrazo es la prosa más acogedora que he sentido.

Sus palabras han sido melodía a mi corazón.

Mi vida será por siempre un libro lleno de mensajes de amor para Él.

La carta más hermosa

la carta más hermosaSoy escritor de Hobby, y he aprendido en estos años que si alguien me pidiera que escriba un tema, me bastaría solo con que me diga una palabra para que pueda llenar un gran número de hojas.

La biblia es totalmente inspirada por Dios, está compuesta por 66 libros, contiene aproximadamente 1189 capítulos y 31,000 versículos, además fue escrita en tres idiomas que son Arameo, Griego y Latín.

Dicho lo anterior estoy seguro que si existe alguien que sea capaz de escribir una gran carta, ése sería Dios, Él tendría la habilidad para escribir cualquier tipo de mensaje y estoy seguro que sería capaz de narrarnos la historia más hermosa de todas.

Hace 2,000 años atrás un problema que se repite en estos tiempos, muchos no conocían realmente a Dios, lo veían como alguien castigador, se pensaba que Él era indiferente a nuestra condición y demasiado duro con nosotros.

Entonces, Dios decidió enviar un mensaje, Él quería demostrar que no era como nosotros lo imaginábamos, así que nos envió una carta para que pudiéramos conocerle como Él realmente es, el mensaje contenía amor incondicional, salvación y esperanza.

Jesús era la letra de aquel mensaje, todo lo que Él hizo, todo lo que Él soportó lo hizo para demostrar que Dios sí nos sabía amar, lo hizo para que supiésemos que a pesar de nuestras faltas y pecados todavía Él nos seguía queriendo.

Dios nos narró cómo piensa, como actúa, lo preocupado que se encuentra por nosotros, lo mucho que nos conoce, la gran compasión que puede albergar su corazón, su gran misericordia y aquel perdón que no tiene fin.

La humanidad no estaba lista para una carta como esa, así que decidieron que no querían leerla, intentaron destruirla, la golpearon, la escupieron, la maltrataron, la hirieron y la traicionaron hasta clavarla en una cruz.

Así que allí nos dimos cuenta que la tinta de aquella carta era la sangre de su hijo, y Él clavado en aquella cruz nos susurraba que nos seguía queriendo y con valentía exclamó exhausto: Consumado es… Y con eso la carta parecía llegar a su final.

Aquel mensaje de Dios revivió al tercer día, todavía sigue vivo en estos tiempos, la verdad es que aquel mensaje seguirá vigente por toda la eternidad porque nadie puede detener el amor que contiene, nadie podrá jamás destruir lo que Dios siente por nosotros.

Y hoy podemos aceptar conocer aquella carta de amor que empapa el corazón de paz, fe libertad o la podemos ignorar, pero si la aceptas en tu corazón, aquel mensaje te transformará, llenará tu corazón con una calidez y un calor que nunca has conocido.

Necesitas abrir la carta más hermosa del mundo.