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PETICIONES AL PADRE

Dios no te pido que ocultes mis pecados, te pido que por favor los borres con tu sangre, que perdones cada uno de ellos.

No te pido que permanezcan mis máscaras, al contrario, quítame cada una de ellas, hazme honesto y sincero en todo tiempo.

Quiero ser honesto y pedirte que me ayudes en mis debilidades, hay áreas en mi vida que sé que sin Tú ayuda no podré vencer.

Arranca de raíz todo orgullo o vanagloria, pon humildad en mi corazón para que me dé cuenta de todos mis grandes errores.

No permitas que el gallo vuelva a cantar por mi culpa, no quiero negarte nunca más, dame la valentía para servirte fielmente.

Las piedras han cantado alabanzas porque mis labios estuvieron cerrados, hoy quiero darte la gloria con todo mi ser.

Quiero adorarte con mi voz, con mis acciones, con cada una de mis oraciones, con mi obediencia, con mi entrega y con mi fe.

No quiero pedirte que me lluevan riquezas, sino dame la sabiduría para actuar rectamente, para que pueda alejarme todo lo malo.

No te pido que mi nombre sea famoso, sino que mi nombre esté escrito en el libro de la vida, que logre ser un buen siervo fiel.

Las mentiras aléjalas de mis labios, que mi lengua solo declare tu verdad, que mis hechos sean tan claros como la mañana.

Aparta de mí las malas intenciones de mi corazón, líbrame del mal para que pueda caminar rectamente delante de Ti.

Si soy como un niño perdido, tómame de la mano y condúceme al Camino de vida, que pueda seguir las pisadas de mi Señor.

Te pido que por favor termines tu obra en mi vida, ayúdame a ser obediente a tus mandamientos y que tus palabras sea mi tesoro.

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Una historia de navidad

cena navideñaEs noche de navidad, pero para un joven es solo otro día en que tiene que soportar a sus padres discutir y arruinar como todos los años aquella bella y costosa cena que nunca se acaba, él pierde el apetito cada vez que los escucha ofenderse.

Y hoy no ha sido la excepción, los lujos y las caras costumbres de sus padres no han impedido que ellos terminen discutiendo, su madre ha salido a casa de su abuela y su padre ya programó el invitar amigos a casa.

Él se encuentra solo en su cuarto y no existe objeto que le quite la tristeza o le impida preguntarse si existe algo realmente bueno en estas fechas.

En eso una llamada lo aleja de sus pensamientos, él no quiere contestar pero la insistencia lo obliga a hacerlo, es su amigo el que lo llama para felicitarlo, pero el al escuchar el saludo no puede evitar contarle lo mal que se siente, y entre quejas y lloros se desahoga y encuentra consuelo al saber que alguien lo escucha y aprecia.

Su amigo decide invitarlo a su casa, está convencido de que sus padres no pondrán objeción ya que a ellos les cae muy bien y han sido amigos desde hace muchos años, aquel joven piensa rehusarse porque sabe que su amigo no posee los lujos que el sí posee pero su falta de cariño le hace aceptar.

Aquel joven confundido y dolido va caminando por la calle viendo las luces de navidad, viendo por las ventanas de las casas a familias unidas y celebrando, y entre más se acerca a la casa de su amigo más extraña el calor de un verdadero hogar.

Al llegar su amigo le recibe contento, y lo padres de éste le dan la bienvenida con un gran abrazo, las decoraciones no son muy costosas pero él nota que aquella casa está adornada con algo que el dinero no podría comprar y después de mucho tiempo aquella cena que tiene frente a él le parece sumamente deliciosa.

Durante la cena y al contarle a sus anfitriones lo sucedido con sus padres en casa, no puede evitar resistirse en preguntarles: ¿Por qué su hogar es tan diferente del mío? ¿Realmente saben por qué esta fiesta es tan importante?

Ellos le cuentan la verdadera historia de navidad, le cuentan de como hubo alguien que nos amó tanto que decidió dar su vida como un regalo de amor y salvación, le cuentan que Jesús lo ama, que sufrió la peor de las muertes porque quería que lo acompañara por el resto de la eternidad y eso es lo que marca la diferencia en sus vidas.

Aquel chico acostumbrado a las peleas, a la soledad y al enojo, al ver como los ojos de sus anfitriones se llenan de emoción al contarles la bella historia, ver aquel hogar tan lleno de paz y de unidad, descubre que sí puede existir un lugar llamado hogar en donde reine el amor y todas aquellos sentimientos que esta noche se albergan en su corazón, y le hacen creer que realmente existe una virtud en este día que él antes no conocía.

Aquel chico a través de un sencillo gesto de generosidad, acaba de descubrir el verdadero significado de la navidad.

¡Les deseo una gran y feliz Feliz Navidad, les mando un gran abrazo a todos mis  amigos, hermanos, compañeros y lectores, que Dios los llene de bendiciones!

Tengo un sueño

ovejasTengo un sueño y se llama cristianismo.

En ese sueño hombres y mujeres viven felices sin temor al pasado, viven amando a sus prójimos y han hecho del amor su camino.

En ellos no existe, la mentira, el egoísmo, el odio, la desesperanza o la maldad.

En ellos abunda la fe, la verdad, la paz, la paciencia y el amor.

Ellos no viven bajo un sistema social errado, esclavizados por las modas, la frialdad corporativa o los males sociales.

Ellos siguen el buen Camino, por eso aman con respeto y bondad a sus prójimos.

Ellos son humildes pero eso no significa que sean pobres, buscan el bien entre ellos, se animan, se corrigen mutuamente y las murmuraciones están lejos de ellos.

Su patria no se encuentra en un lugar que podamos ver ahora, sus casas se llaman hogar y sus lugares de reunión no son sus templos porque ellos dicen que al juntarse se crea lo que conocemos como iglesia.

En sus reuniones los milagros ocurren, personas son cambiadas para bien, los deprimidos salen motivados, los tristes salen alegres y los enfermos son sanados.

Ellos han hecho de Jesús su Señor y esa es la base de todo lo que hacen, sus vidas reflejan a Dios, reflejan la bondad de un Dios que muchos no conocen.

Tengo un sueño muy seguido, lo sueño cada día, lo disfruto en cada momento, lo vivo en cada instante.

Seguir a Jesús es vivir en un sueño eterno e inolvidable, las pesadillas de una realidad oscura han quedado atrás y ahora mi realidad es vivir lo que parece un sueño en su compañía.

Te invito a vivir conmigo una vida de ensueño, te invito a seguir a Jesús.

He pecado

reconocerDios mío, te he fallado, he olvidado aquel bello sacrificio que hiciste por mí, he menospreciado el más bello acto de amor de la historia, he negado el amor más puro que jamás haya recibido.

Torpe soy, mi corazón es egoísta, la juventud me ha hecho necio y la maldad nace dentro de mí.

Pero solo tú Señor puedes cambiar eso, solo en ti está el sentido de la vida, la esperanza que puede cambiar el hombre y el poder para vencer al pecado.

Todos hemos pecado, pero es cuando reconocemos que nosotros hemos fallado, cuando nos arrepentimos sinceramente y honestamente pedimos la ayuda de Jesús para que nos perdone y limpie de nuestros pecados, cuando realmente empieza el gran cambio en nuestras vidas.

Todos podemos y hemos fallado pero son pocos los quebrantados de corazón que realmente toman el acto valiente de seguir a Jesús.

Sí es cierto, no es una decisión fácil de tomar, quizá muchos se burlen de ti, quizá muchos de tus cercanos se alejen y quizá muchos también te juzguen.

Pero prefiero eso mil veces antes que continuar viviendo con un corazón destruido, con un alma envenenada y con un vacío inmenso en mi interior.

Estamos dañados, nuestro frágil corazón ha sido herido con el pasar de los años, nuestra alma está llena de cicatrices, y solo Jesús es el único que puede ayudarnos.

He fallado, pero hay una esperanza y quiero seguirla.

He caído, pero existe alguien que puede levantarme.

He pecado, pero estoy arrepentido y lucharé cada día por amar y servir a Jesús.

Dios no rechaza un corazón quebrantado, Él nunca rechaza a un alma que le busca, Él siempre responde a una oración sincera.

Si realmente quieres cambiar, acércate ahora a Jesús que él está esperando deseoso el poder cambiar tu vida y darte una nueva oportunidad.

Te anhelo mi Señor, por favor ayúdame y por tu misericordia no rechaces este corazón que humildemente quiero reposar junto a Ti.

Dios me habló

Muchas veces cuando queremos que Dios nos hable, esperamos algo sobrenatural, quisiéramos que el cielo se parta en dos, que una gran luz brille o que baje un ángel con voz potente para decirnos nuestro destino.

Quisiéramos que Dios nos diga lo que queremos escuchar, nos gusta ponerle las palabras que queremos oír, pero no las que necesitamos escuchar.

Pero Dios es soberano y no piensa igual que nosotros, Dios no usa los métodos que nosotros quisiéramos sino que usa formas extrañas para decirnos su mensaje.

Muchas veces utiliza extraños mensajeros, voces que a veces no prestábamos atención, pero la verdad es que Dios habla todo el tiempo solo necesitamos estar atentos y pedirle que nos permita entender su mensaje.

Esta semana Dios me habló a través de muchas personas pero el mensaje era el mismo, no utilizo el método que me hubiese gustado y admito que al comienzo no quise escucharlo, pero entre más me esforzaba por ignorarlo me di cuenta que Él no se rendía, y al final el mensaje fue claro y tuve que humillarme y reconocer que estaba equivocado.

Es extraño como muchas veces oramos pidiéndole a Dios dirección y guía, pero a la hora de recibir el mensaje nos falta la fe para escucharlo y la humildad para aceptarlo.

Lo que me habló Dios esta semana fue que volviera a buscarlo como antes, que encendiera el primera amor y es que en los momentos de aflicción y de angustia ponemos nuestra vista en los problemas y no en Dios el cual es el único que puede ayudarnos y darnos la salida.

Lo segundo que Dios me dijo fue que me esforzara, no el típico esfuerzo cotidiano, sino aquel esfuerzo extra que debemos dar, aquel esfuerzo que puso José cuando estuvo en Egipto o aquel esfuerzo que puso David cuando estaba siendo perseguido por Saúl.

Así que cada vez que le pida a Dios que lo guíe prepárese para recibir una respuesta, esté atento a su voz y pídale también que le de la humildad y entendimiento para poder escucharle.

Bendiciones.