Tengo un sueño

ovejasTengo un sueño y se llama cristianismo.

En ese sueño hombres y mujeres viven felices sin temor al pasado, viven amando a sus prójimos y han hecho del amor su camino.

En ellos no existe, la mentira, el egoísmo, el odio, la desesperanza o la maldad.

En ellos abunda la fe, la verdad, la paz, la paciencia y el amor.

Ellos no viven bajo un sistema social errado, esclavizados por las modas, la frialdad corporativa o los males sociales.

Ellos siguen el buen Camino, por eso aman con respeto y bondad a sus prójimos.

Ellos son humildes pero eso no significa que sean pobres, buscan el bien entre ellos, se animan, se corrigen mutuamente y las murmuraciones están lejos de ellos.

Su patria no se encuentra en un lugar que podamos ver ahora, sus casas se llaman hogar y sus lugares de reunión no son sus templos porque ellos dicen que al juntarse se crea lo que conocemos como iglesia.

En sus reuniones los milagros ocurren, personas son cambiadas para bien, los deprimidos salen motivados, los tristes salen alegres y los enfermos son sanados.

Ellos han hecho de Jesús su Señor y esa es la base de todo lo que hacen, sus vidas reflejan a Dios, reflejan la bondad de un Dios que muchos no conocen.

Tengo un sueño muy seguido, lo sueño cada día, lo disfruto en cada momento, lo vivo en cada instante.

Seguir a Jesús es vivir en un sueño eterno e inolvidable, las pesadillas de una realidad oscura han quedado atrás y ahora mi realidad es vivir lo que parece un sueño en su compañía.

Te invito a vivir conmigo una vida de ensueño, te invito a seguir a Jesús.

Anuncios

Dios y mi primer lugar

Es difícil darse cuenta que con el pasar del tiempo, comenzamos a apagar nuestro amor por Dios, ese primer amor que sentíamos tan fuerte y el cual nos impulsaba cada día a buscarle, con el tiempo parece enfriarse y ahora nos cuesta acercarnos a
Él.

Ponemos nuestra vista y atención en otras cosas, y descuidamos lo más importante de nuestra vida, olvidamos de donde nos sacó Dios y la razón por la cual nos acercamos a Él la olvidamos porque ahora gracias a Él ya estamos bien.

Comenzamos a aburrirnos de leer la biblia, y el orar ya hasta llega a parecer innecesario, esto causa como consecuencia que poco a poco seamos más “liberales” en nuestra manera de vivir, comenzamos a permitirnos cosas que antes no hacíamos y así poco a poco el enemigo va ganando terreno en nuestros corazones.

Seguimos yendo a la iglesia pero ahora ya lo hacemos por rutina, nos volvemos fariseos e hipócritas porque ya no vivimos el evangelio pero exigimos que los demás si lo hagan y el corazón frío ya no siente la diferencia.

Pero Dios que es rico en misericordia, aún sigue amándonos, Dios sabe nuestra condición y es paciente, la biblia dice que Dios deja las noventa y nueve para rescatar a la oveja extraviada, así que si tú sabes que estas mal delante de Dios, si reconoces que perdiste el primer amor por Él, entonces con un corazón sincero y humillado pídele a Dios que renueve tu primer amor, acércate al amor y pídele que te llene con un amor renovado por Él.

Pero si no vuelves tu corazón a Dios, entonces Dios te vomitará de su boca porque Dios que es Santo no tolerará que le des una parte de tu corazón, Dios quiere que le des todo tu corazón, Dios merece ser la razón más fuerte para vivir y para amar.

Dios debe ser el primer lugar en el corazón del creyente, debe ser el primer lugar en el corazón de aquellos que realmente lo conocen, Dios no es religión pero si es un estilo de vida; amar a Dios no es fanatismo es locura, pero estamos locos de amor por Él.

Dios es el único que siempre estará a tu lado en las buenas y en las malas, Dios es el único que puede saciar el gran vacío que llevamos en el corazón y Dios es el único que te puede amar como nadie más te amará.

¿Estás dispuesto a amar a Dios sobre todas las cosas?