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UN MENSAJE ENTRE MIL

¿De qué sirve escuchar miles de mensajes o cientos de prédicas si no permitimos que ninguno toque nuestro corazón?

¿Cuántas veces vamos a la iglesia con el corazón ya preparado y listo para recibir una palabra de Dios para nuestra vida?

Necesitamos permitir que Dios nos hable, escuchar atentamente su palabra para que halle cabida en nuestros corazones.

Entender lo que Dios nos quiere decir y cambiar de acuerdo a ello, poner en práctica las letras para que se conviertan en vida.

No deberíamos salir de un culto sin un rhema de Dios, sin una pastilla de fe que nos aliente para poder vencer en la semana.

Tendríamos que sentirnos mal si no sentimos aquel toque de Cristo hablándonos al corazón cuando estamos en el servicio.

Es imposible que asistamos a la iglesia sin esa necesidad genuina de cambiar aún más, nuestro ser urgentemente debe desear su presencia.

Años y años escuchando sermón tras sermón y no permitimos que Jesús haga su obra en nosotros, no morimos a nosotros mismos.

Pensamos en nuestro día a día, en nuestros problemas, en nuestras carnalidades y no estamos dejando que Dios obre en nosotros.

Necesitamos un mensaje entre mil que nos haga despertar, que nos ayude a romper las cadenas que nos atan y a decidirnos cambiar.

Ore para que la próxima vez que asista a su iglesia, sus oídos estén abiertos y su corazón esté atento a las bellas palabras que Dios pone en su pastor.

Pídale a Dios que lo toque, que no permita que siga asistiendo solo por cumplir, sino que realmente sea un verdadero encuentro con Jesús.

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DESDE ADENTRO

Los problemas me hacen doler la cabeza, me siento exhausto, estoy derrotado y caigo de rodillas delante de ti.

El mundo que me rodea ya no parece importar, me siento tan vacío, las dudas me inundan.

Tengo las emociones a tope, no sé qué debería hacer o cual de mis últimas decisiones ha sido correcta.

Quiero pedirte tu ayuda, desde adentro siento que mi corazón clama por ti.

El orgullo o el miedo me impidieron acercarme antes, tenía vergüenza que me dijeras cuanto me he equivocado.

No puedo hablarte sin dejar de llorar, mi alma me hace recordar una y otra vez todas aquellas cosas que me causan dolor.

Desde adentro comienzan a salir palabras de adoración entremezcladas con las peticiones de mi interior.

Necesito que restaures mi alma herida, manchada por las elecciones que yo mismo escogí, lastimada por lo que otros me hicieron.

Tómame de la mano como a un niño pequeño y guíame por tu Camino, atrae con tu cayado a esta oveja rebelde que no sabe a dónde ir.

Desde adentro mi corazón expresa su malestar, he pasado por tantos cambios que no he podido adaptarme, no he sabido soltar el pasado.

La culpa me lastima el interior, me hace estar continuamente triste, aunque intente sonreír no puedo olvidar que por mis actitudes he fallado tantas veces.

Tómame en tus brazos, necesito desesperadamente un abrazo lleno de amor que abrigue mi interior, hazme sentir seguro cubierto por tus alas.

Despiértame de madrugada porque necesito hablar contigo a solas, ayúdame a que el sol me ilumine temprano para buscar tu rostro nuevamente.

Perdóname por mis fracasos y por mi necesidad constante de Ti, es que sin Ti por más que lo intente simplemente no sé cómo seguir.

Desde adentro mi ser entero busca la forma de decirte lo mucho que te ama, lo demasiado que te necesita, todo lo que soy quiere estar lleno de tu dulce amor.

Especial por Seis Años: Gracias Dios

6 añosEsta semana se cumplen Seis años desde que creé mi primer blog y es inevitable para mí el recordar mis escritos sin pensar también en Dios.

Dios está presente en todos mis escritos porque también está presente en mi corazón y Él es la razón por cual yo escribo.

No creo que pueda escribir sin su guía, sin su amor haciendo rebozar mi corazón y sin expresarle mi amor a través de estos escritos.

Yo estoy totalmente convencido de que no seguiría vivo de no ser por su misericordia, por su gran amor y su perdón.

Muchos piensan que solo necesitamos, riquezas, conocimiento o una buena posición para ser felices pero nada de eso importa si no tenemos a Dios en el corazón.

La gran mentira de estos tiempos es que creemos que todo lo podemos, pero hay momentos en la vida que son difíciles de superar y entonces necesitamos a Dios.

Cuando le conocí yo era muy diferente, me encontraba perdido y sin rumbo, pero Él se acercó a mí y jamás he olvidado ese encuentro y si hoy puedo vivir y sentirme agradecido por tantas cosas es porque todo se lo debo a Él.

Son seis años también desde que le conozco y yo sé que no es casualidad porque desde que lo conocí encontré nuevos talentos y dones que jamás creí tener.

Mi relación con Dios no siempre ha sido perfecta pero siempre puedo contar que a pesar de mis faltas Él sigue amándome y yo siempre volveré a sus brazos porque junto a Él me siento verdaderamente completo y seguro.

En estos seis años de escribirle he tocado muchos temas sin embargo lo que quiero lograr es transmitir lo que Dios pone en mi corazón, transmitir mis experiencias y demostrarle en letras aquel amor que siento por Él.

Aquel que no conoce a Dios puede que no entienda lo que escribo pero si le dieran la oportunidad de conocerle entonces realmente su vida cambiará.

No es lo mismo existir que vivir, yo creo que todos solamente existimos hasta que le conocemos, Él es la vida y la única razón para vivir.

Estaré eternamente agradecido con Dios por aquel privilegio de conocerle y poder servirle no solo con mis letras sino con mi vida entera.

La única verdad

amanecer

Solo existe una verdad en esta vida que llevamos.

Recuerdo que tenía quince años cuando recibí una clase en la que el profesor afirmaba completamente de que Dios no existía.

En aquella clase se nos enseñó la teoría evolucionista de Darwin y el origen del universo gracias al “Bing Bang”.

Recuerdo llegar a casa y comenzar a cuestionarme muchas cosas con las cuales había crecido y comenzar a pensar la posibilidad de que quizá Dios no existía.

No se me olvida el miedo que sentí en aquel momento o aquel frío helado que recorrió mi espalda cuando aquel pensamiento llenó mi mente.

¿Realmente Dios existe?

Si Dios no existía entonces no había razón alguna para luchar por ser buenos o mejores.

No teníamos por qué ser justos o amables porque obviamente no existiría el infierno y la moral deja de tener sentido si no tenemos un alma o un código de ética justificado en algo más grande que nosotros mismos.

¿Si nos quitan a Dios, entonces qué nos queda?

Entre más me cuestionaba más rápido llegaba a la conclusión de que la humanidad necesitaba que Dios existiera.

Lejos de las teorías, si miramos hacia dentro de nosotros mismos, nos damos cuenta que estamos vacíos y que en el fondo tenemos una necesidad por creer en algo más grande que la humanidad misma.

Transformamos a personas ordinarias en supuestos dioses queriendo encontrar fe y creamos sectas debido a que necesitamos un dogma con el cual vivir.

Siempre dicen que hay un secreto en la vida que debemos descubrir y aunque pasaron algunos años para que lo descubriera realmente, ese día entendí que aquel secreto es que Dios si existe.

Tener fe es creer en lo que no puedes ver y eso es justamente lo que hacemos los cristianos, creemos en Dios aunque no podamos verlo.

Creer en Dios es encontrar dirección, fe, amor, destino y la vida misma.

Yo ya me hubiera rendido si Dios no estuviera a mi lado, yo no sabría lo que es el amor si Dios no existiera, yo no le encontraría sentido a vivir un día más si no tuviera fe de que Dios es el que guarda mi vida.

Así que yo he decido a pesar de todos mis altibajos y tropiezos, creer por siempre en la existencia de Dios.

Al acercarme a Ti

abrazo de JesúsAl acercarme a ti todo cambia, comienzo a tener conciencia y pienso en lo que sienten los demás.

Jesús cuando te tengo cerca puedo ver las manchas de mi alma y las heridas que lleva mi corazón.

Puedo intentar cerrar mis ojos a la realidad, pero no puedo ignorar Tu presencia haciéndome sentir misericordia por aquellos que sufren.

La humanidad es como un grupo de ovejas sin pastor, sufriendo y muriendo porque no son capaces de verte.

Al estar junto a Ti me avergüenzo de mis faltas, comprendo los torcidos que son mis sendas.

No puedo seguir viviendo a oscuras cuando Tu Luz me ilumina, es tan resplandeciente que puedo ver mis secretos más ocultos.

Cuando estás a mi lado despierto y me doy cuenta de lo mucho que te necesito para no ahogarme en las mentiras de este mundo.

La ignorancia me llena pero al verte la verdad se hace presente, puedo comprender lo vacía que está mi mente con respecto a las cosas que realmente son importantes.

Al poder verte no puedo evitar llorar por lo mucho que te necesito, porque sin Ti no soy capaz de hacer lo correcto.

Cuando siento tu abrazo todo se llena de paz, me siento realmente amado y verdaderamente apreciado.

Mi corazón late más rápido frente a tu compañía, como si de nuevo pudiera volver a sentir.

Al darme cuenta que me ves, sé que soy un libro abierto ante tus ojos y lamento aquellas páginas que quisiera arrancar de mi vida.

Al oír tu voz sé que no escucharé los regaños que merezco, sino que por el contrario te escucho siempre decir lo mucho que me amas.

Al acercarme a ti la vida vuelve a cobrar forma, todo tiene sentido y no necesito nada más para vivir.

Al acercarme a Ti, lo único que logro pedirte es que nunca te alejes de mí.