Finalmente estoy aquí

ayudameFinalmente estoy aquí suplicando por ti, porque necesito sentirte, necesito saber que sigues junto a mí.

Me siento tan débil porque te he alejado, triste al no poder tocarte, cegado porque la maldad confunde mi alma.

Estoy mareado al no poder encontrarte, triste al no poder tocarte, fatigado al no tener tu fuego en mi corazón.

Intento salir de este pozo a mi manera pero sin Ti no puedo hacerlo, lucho contra estas pruebas pero sin tu ayuda no lo lograré.

Finalmente estoy aquí doblando mis rodillas, postro mi alma y comienzo a abrir el corazón para decirte todas las verdaderas que he ocultado.

Tú eres lo que hoy necesito, estoy luchando con todas mis fuerzas para alejarme de todo lo que me hace daño y acercarme a Ti.

Necesito lavar mi conciencia, quiero limpiar mi corazón, borrar de mi mente todas las maldades que me atormentan.

No existe vida sin Ti, vivir sin Ti es lo mismo que estar muerto, es permitir que lata el corazón sin tener un propósito por el cual vivir.

Llévame a aquel lugar donde te encontré, abrázame como en aquella vez en donde solo estábamos Tú y yo.

Hazme verte en aquella cruz, haz que mi alma recuerde tu sacrificio lleno de amor, vuélveme a aquel cielo en donde pertenezco.

Siento la paz envolverme y puedo ver tu gloria, veo tus brazos intentando alcanzarme, y junto a Ti siempre hallo la vida.

Finalmente estoy aquí, he vuelto a casa, siento que estoy en el paraíso que creaste para mí, hoy vuelvo a sentirme vivo al darte mi vida.

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La única verdad

amanecer

Solo existe una verdad en esta vida que llevamos.

Recuerdo que tenía quince años cuando recibí una clase en la que el profesor afirmaba completamente de que Dios no existía.

En aquella clase se nos enseñó la teoría evolucionista de Darwin y el origen del universo gracias al “Bing Bang”.

Recuerdo llegar a casa y comenzar a cuestionarme muchas cosas con las cuales había crecido y comenzar a pensar la posibilidad de que quizá Dios no existía.

No se me olvida el miedo que sentí en aquel momento o aquel frío helado que recorrió mi espalda cuando aquel pensamiento llenó mi mente.

¿Realmente Dios existe?

Si Dios no existía entonces no había razón alguna para luchar por ser buenos o mejores.

No teníamos por qué ser justos o amables porque obviamente no existiría el infierno y la moral deja de tener sentido si no tenemos un alma o un código de ética justificado en algo más grande que nosotros mismos.

¿Si nos quitan a Dios, entonces qué nos queda?

Entre más me cuestionaba más rápido llegaba a la conclusión de que la humanidad necesitaba que Dios existiera.

Lejos de las teorías, si miramos hacia dentro de nosotros mismos, nos damos cuenta que estamos vacíos y que en el fondo tenemos una necesidad por creer en algo más grande que la humanidad misma.

Transformamos a personas ordinarias en supuestos dioses queriendo encontrar fe y creamos sectas debido a que necesitamos un dogma con el cual vivir.

Siempre dicen que hay un secreto en la vida que debemos descubrir y aunque pasaron algunos años para que lo descubriera realmente, ese día entendí que aquel secreto es que Dios si existe.

Tener fe es creer en lo que no puedes ver y eso es justamente lo que hacemos los cristianos, creemos en Dios aunque no podamos verlo.

Creer en Dios es encontrar dirección, fe, amor, destino y la vida misma.

Yo ya me hubiera rendido si Dios no estuviera a mi lado, yo no sabría lo que es el amor si Dios no existiera, yo no le encontraría sentido a vivir un día más si no tuviera fe de que Dios es el que guarda mi vida.

Así que yo he decido a pesar de todos mis altibajos y tropiezos, creer por siempre en la existencia de Dios.

¿Qué debo hacer?

esperando

Tú sabes lo agotador que es intentar ser siempre el bueno, intentar ser un ejemplo y mantener las manos limpias en un mundo contaminado.

Me diste un don, me convertí en el pensador, utilicé los recursos que tenía a mi alcance para tratar de lograr un cambio y ayudar a los demás.

He escrito tantas cosas, he tipeado tantas frases, he tocado tantos temas, he abarcado más de lo que jamás pensé que podía llegar.

Y aquí sigo preguntándome: ¿Qué más debo hacer o qué más debo esperar?

Cada vez parecen ser menos los que leen de verdad, cada día me es más difícil hacer que entiendan los mensajes o que te encuentren a Ti entre mis versos.

A veces me pregunto: ¿Para qué escribir o porque seguir intentando hacer que piensen en Ti?

Los demás parecen vivir solo el presente sin importarles la eternidad o el infierno, no piensan en el castigo de sus acciones o en donde reposaran sus almas al morir.

Así que por favor Dios mío, dime: ¿Qué debo hacer?

Anthony, si me amas con todo lo que eres entonces niégate a ti mismo, toma tu cruz y ama a tu prójimo como a ti mismo.

Muchos no necesitan un modelo, sino un amigo o unos escritos que los motiven, que les devuelvan la fe, que les recuerden que yo todavía hago milagros, que sigo aquí para ellos.

Muchos necesitan recordar que yo sigo cambiando vidas, que yo soy el Camino, la verdad y la Vida, y que solo Yo soy la salvación que ellos necesitan.

Yo los amo, y tú puedes ser una voz que se los recuerde, puedes ser palabras que lleven mi mensaje y los haga arrepentirse y corregir su Camino.

No es por ti, soy Yo en ti el que hace que esto suceda, un solo pensamiento del Espíritu podría cambiar la vida de una persona y es por eso que si amas a tu prójimo debes permitirme usarte para escribir y llevarles mis mensajes.

No te rindas hijo mío, la recompensa que buscas llegará pronto, pero hasta entonces esfuérzate y no dejes que tu amor merme.

De ti depende si decides servirme y escribir para ayudar al resto o si te dejas vencer por el miedo, tus propios deseos y renunciar a tu don y talento.

Y si decides seguirme, entonces sé un mejor pensador y haz tus sueños más grandes, esfuérzate y demuestra el don que está en ti.