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La fidelidad de Dios

Dios ha sido fielPodría fallar todo aquello en lo que me sostenía y mi mundo podría voltearse contra mí, pero su mano al sostenerme me mantendría firme.

Todos podrían traicionarme, podría sentirme lleno de dudas y de dolor, pero bastaría su abrazo para que mi corazón se sienta amado otra vez.

Pasan tantas cosas malas a diario, los problemas nos hunden en un mar de dudas y de dolor, pero Él nos levanta y nos hace andar sobre el mar.

La oscuridad puede rodearnos haciéndonos perder el rumbo, logrando que nos sintamos desamparados, pero su Luz todo lo aclara, su voz de amor conforta nuestro ser.

Podemos sentir el enojo ardiendo en nuestro interior, sentir la ira buscando cabida en nuestra alma, pero su gracia en nosotros nos llena de paz y comprensión.

Por momentos las circunstancias adversas pueden golpearnos, las malas noticias pueden tratar de derribarnos, pero el amor de Dios es un escudo que nos mantiene de pie.

Cada vez que las fuerzas me han faltado, que la inteligencia y los talentos parecen nada, podía ver su misericordia ayudándome a seguir.

Cuando creí que no podía más, cuando mi mente estaba tan confundida que no sabía qué hacer, pude escuchar su susurrar diciéndome lo mucho que me amaba.

La fidelidad de Dios nunca se agota, su amor nunca falla, sus tiempos son exactos y siempre llega en el instante preciso para salvarnos.

No importa lo que piense el resto, no importa cuán mala pueda verse una situación, yo sé que mi Redentor vive y que es poderoso para rescatarme.

Bendito sea Dios, porque su fidelidad es tan hermosa, su amor es tan puro y Él nunca nos deja pasar por algo que no podamos resistir sino que al final todo nos ayuda para bien.

Amado mío, gracias por estar pendiente de mí, gracias porque a pesar de lo que soy Tú siempre eres fiel y nunca me has abandonado.

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Relación con Dios

LecturaPara explicar lo que es una relación con Dios quiero darles un ejemplo en la biblia: Salmos 27:7-10

Oye oh Jehová mi voz con que a ti clamo; Ten misericordia de mí y respóndeme.

Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová…

Los salmos son canciones y poemas a Dios, en el idioma original estos textos rimaban.

Como escritor de blogs he escrito muchas veces acerca del amor, pero escribir una carta de amor es totalmente diferente, se necesita conocer muy bien a la otra persona, recordar todos aquellos momentos juntos y aquellas cualidades que hacen que esa persona sea inolvidable.

David era un soldado, pero tenía un corazón lo suficientemente romántico y sensible para poder escribirle una carta de amor a Dios, y aquel salmo relata pasión e intimidad que tenía junto a Dios.

Quiero relatarles mi propia relación con Dios:

Yo conocí a Dios en un momento muy difícil de mi vida, tras un año muy difícil, y en una noche en donde yo estaba muy confundido, lleno de enojo, de ira, Dios en un momento me susurró que lo buscara, y aquel susurro fue tan fuerte que oré y le rendí mi vida a Dios.

Así que para mí Dios era mi salvador, era el superhéroe que me rescató en mi momento más oscuro.

Cuando uno está enamorado uno busca conocer a la otra persona, comienza a revisar las redes sociales, a buscarla en google, y yo quería conocer a Dios, y la única manera de conocerlo es leyendo la biblia.

Dado que en esa época leía muy poco, calculé que si leía un aproximado tres capítulos por día, en un año podía terminarla, así que me propuse leer, terminar la biblia entera y conocer a Dios.

Algo más que ocurre cuando te enamoras es que quieres comunicarte con la otra persona, descubres que el celular aparte de tener juegos y aplicaciones también sirve para llamar.

Cuando conocí a Dios quería comunicarme con Él, nunca logré hablarle muchas horas, pero podía abrirle el corazón sinceramente.

También había otras formas que me ayudaban a mantener mi relación con Dios:

· Yo también tengo mi canción con Dios, que es una canción que escuché cuando me convertí.

· También le predicaba y les hablaba a los demás de Dios.

· Llegaba temprano al culto.

En toda relación existen momentos de crisis, momentos de altibajos pero que sirven para probar el amor, momentos que nos hacen valorar su compañía.

Y en esos momentos uno no necesita que lo juzguen, lo que necesitamos es que alguien nos recuerde lo mucho que Dios nos ama, que cada vez que te acerques a Él puedes saber que siempre te sigue amando, que siempre te abrazará y te susurrará: Te amo y te amaré hasta el final.

Sé mi todo

necesitarLa vida es a veces tan confusa, las cosas no salen como las planeo y por ratos solo quisiera tenerte aquí conmigo y no dejarte ir.

He escuchado el sonido de mi corazón al quebrarse, he tomado entre mis manos los pedazos rotos y me he tardado semanas juntando sus piezas.

Por eso necesito que seas el amor que una las piezas de mi corazón, sé Tú el amor que restaure mi ser.

He sentido tanto miedo que he visto mis manos temblar solas, he sentido mi corazón agitarse y hasta me ha costado respirar.

Por eso necesito que me ayudes a ser valiente, que Tú me tomes de la mano cuando siento que yo no puedo más.

He estado tan estresado que he sentido la cabeza dolerme demasiado, se me ha hecho difícil mover los músculos del rostro y me he llenado de ansiedad.

Por eso necesito que seas mi paz, cuando los problemas vengan como olas que parezcan hundirme por favor abrázame fuerte y susúrrame cuánto me amas.

He estado tan perdido que me ha costado mucho poder seguir tus pasos, la oscuridad era tan fuerte que apenas pude ver el brillo de Tu luz alcanzándome.

Por eso necesito que sea Tú Luz la que alumbre mi vida, que seas el brillo que guíe cada uno de mis pasos para que no me aleje de Ti.

He estado tan solo que me acostumbré al sonido del silencio, sé lo que es estar rodeado de gente y sentir que no puedes hablar con ellas, sentir que nadie te extrañará.

Por eso necesito que seas mi amigo, se Tú la persona más importante de mi vida, aquel a quien corra cuando busque un consejo o quiera conversar.

Contigo en mi vida todo parece tener sentido, sé que todo me ayuda para bien, y sé que siempre estás a mi lado acompañándome y no dejándome ir.

Soy afortunado

felicidadSoy cristiano y no entiendo por qué el ser más poderoso del universo me escogió a mí.

No entiendo por qué a pesar de todos mis errores me amó, pero estoy muy agradecido de que así sucediera.

Recuerdo la soledad y el vacío que sentía pero un día Él se apareció y me mostró su gran amor.

Era un vagabundo buscando sentimientos y mendigando compañía pero desde que Dios apareció, Él lo ha llenado todo.

He descubierto que Dios es todo lo que necesito, en Él encuentro todo lo que mi alma y mi corazón puedan necesitar.

Yo busqué por años un refugio o un pedazo de cielo en el cual poder esconderme, pero ahora en sus brazos hallé mi seguridad.

Soy afortunado al darme cuenta que soy tan querido sin razón, porque Él es más de lo que esperaba para ser realmente feliz.

De verdad no habrá manera alguna en que yo pueda retribuirle o pagarle todas las cosas buenas que hace y ha hecho por mí.

Quizá muchos no lo entenderán pero yo sé que le debo a Jesús mi vida, le debo mis alegrías, mis triunfos y mis sonrisas.

Nada funcionaría si Él no estuviera conmigo, Dios se ha convertido en mi brújula, Él es mi cimiento, Él es mi fuerza, Él es mi gozo, Él es la única razón por la que vivo.

Vivo feliz porque sé que Él me acompaña, camino seguro por la vida porque sé que Él me protege y eso me ánima a levantarme cada mañana.

Soy muy afortunado porque en un mundo tan lleno de dolor, de tristezas, de depresiones, de ansiedad y oscuridad, pude ver la Luz que me salvó y me llevó a la verdadera vida.

La desesperanza y la depresión pueden intentar derrotarme pero no hallarán cabida en mi interior porque Jesús lo llenó todo.

Soy afortunado porque Jesús es mi Camino, mi Verdad y mi Vida.

Soy afortunado porque sé que soy amado por mi gran Salvador.

Acércate a Dios

acercarse a DiosExisten momentos en donde creemos que fallamos tantas veces que nos sentimos indignos de acercarnos a Dios.

Permitimos que aquellas cosas que no tenemos nos desalienten y que nuestros deseos nos alejen del Camino.

Justificamos nuestros errores pensando que así nos sentiremos mejor pero eso solo nos hunde más.

Queremos tocar el cielo pero nuestros actos nos alejan cada vez más del amor de Dios.

Necesitamos la Luz pero el miedo nos hace quedarnos en la oscuridad.

Si tan solo supieras que nunca es tarde para comenzar otra vez y que Dios aún está dispuesto a llamarte hijo.

No tienes que excusarte con Él, porque aunque Dios ya lo sabe todo y conozca tus más profundos secretos, Él te sigue queriendo con el mismo amor que siempre ha sentido por ti.

Las lágrimas pueden inundar tu rostro, las heridas pudieron haber dejado marcas en lo profundo de tu ser y tu alma sigue desconsolada.

Lo único que necesitas es el abrazo del Padre que todo lo calma, necesitas la compañía de aquel que puede llenar aquel vacío que sientes en la soledad.

Nos sentimos insatisfechos, melancólicos o desgastados, viviendo vidas que no son para nosotros porque olvidamos el gran plan de Dios.

Acércate a Dios porque Él tiene la cura para todos los males de la humanidad, su amor es el bálsamo que todo lo restaura.

Pueda que pienses que Dios no te entiende o que está muy lejos de ti pero eso es porque olvidas que Él también ha sufrido y que dio su vida por amor a ti.

Él quiere venir a tu encuentro, abrazarte como el padre al hijo prodigo, mimarte como aquel pastor que encontró a su oveja perdida.

Acércate a Dios que nunca es tarde para volver a Él.