Archivo de la etiqueta: palabras

Dime que existe

padre e hijoCómo un niño que abraza a su padre cuando siente miedo, así mis brazos desean abrazarte mi Padre Celestial.

Siento que soy un hombre agotado que conserva el corazón de un niño, soy un soldado que se encuentra herido y busca reposo.

Estoy cansado de las mentiras, estoy harto de la maldad, necesito recostarme en tu pecho para hallar paz.

Dios mío dime que a tu lado existe el descanso, dime que en tus brazos puedo sentirme otra vez aceptado.

Dios mío dime que en tu presencia existe la felicidad, dime que debajo de tus alas puedo hallar seguridad.

Jesús permíteme acercarme a ti, déjame abrazarte y llorar en tus hombros, mientras que con palabras agradezco tu gran bondad.

Necesito ver tu sonrisa, solo soy feliz si sé que he hecho tu voluntad, mi mayor anhelo es alegrar tu corazón.

La vida es tan vacía sin tu compañía, mi corazón estaría destrozado si no fuera porque tu amor lo restaura continuamente.

Dios mío dime que a tu lado existe la verdad, dime que tus palabras son sinceras y que junto a ti puedo hallar honestidad.

Dios mío dime que a tu lado existe el amor, dime que en tu compañía puedo encontrar cariño y perdón.

Mi dulce Dios y amada trinidad, díganme que en aquel hermoso cielo ya tengo preparado mi hogar.

Anuncios

Dios me habló

Muchas veces cuando queremos que Dios nos hable, esperamos algo sobrenatural, quisiéramos que el cielo se parta en dos, que una gran luz brille o que baje un ángel con voz potente para decirnos nuestro destino.

Quisiéramos que Dios nos diga lo que queremos escuchar, nos gusta ponerle las palabras que queremos oír, pero no las que necesitamos escuchar.

Pero Dios es soberano y no piensa igual que nosotros, Dios no usa los métodos que nosotros quisiéramos sino que usa formas extrañas para decirnos su mensaje.

Muchas veces utiliza extraños mensajeros, voces que a veces no prestábamos atención, pero la verdad es que Dios habla todo el tiempo solo necesitamos estar atentos y pedirle que nos permita entender su mensaje.

Esta semana Dios me habló a través de muchas personas pero el mensaje era el mismo, no utilizo el método que me hubiese gustado y admito que al comienzo no quise escucharlo, pero entre más me esforzaba por ignorarlo me di cuenta que Él no se rendía, y al final el mensaje fue claro y tuve que humillarme y reconocer que estaba equivocado.

Es extraño como muchas veces oramos pidiéndole a Dios dirección y guía, pero a la hora de recibir el mensaje nos falta la fe para escucharlo y la humildad para aceptarlo.

Lo que me habló Dios esta semana fue que volviera a buscarlo como antes, que encendiera el primera amor y es que en los momentos de aflicción y de angustia ponemos nuestra vista en los problemas y no en Dios el cual es el único que puede ayudarnos y darnos la salida.

Lo segundo que Dios me dijo fue que me esforzara, no el típico esfuerzo cotidiano, sino aquel esfuerzo extra que debemos dar, aquel esfuerzo que puso José cuando estuvo en Egipto o aquel esfuerzo que puso David cuando estaba siendo perseguido por Saúl.

Así que cada vez que le pida a Dios que lo guíe prepárese para recibir una respuesta, esté atento a su voz y pídale también que le de la humildad y entendimiento para poder escucharle.

Bendiciones.

Agradecido

Dios como podría pagar todo el amor que has derramado sobre mí.

Desde el día en que te conocí hasta hoy no deja de sorprenderme tu inmensa bondad.

Me siento totalmente bendecido y sé que es tu gentil mano sobre mí.

Cada vez que me despierto y veo aquel bello amanecer, no dejo de pensar que solo puedo contemplarlo porque eres Tu el que me da la vida.

Siempre que recibo una buena nueva, sé que viene de Ti, porque todo lo bueno que me sucede sé que ocurre por que Tu lo haces posible.

Ahora cuando ocurre algún suceso sé que Tu tienes el control y que al final todo me ayudará a bien por que te amo.

Al ver a mi familia y sé que ahora puedo amarla porque Tu me has cambiado, no dejo de pensar en lo maravilloso que eres por poder cambiar el corazón.

Que increíble es el poder ir a la iglesia y poder recibir tus palabras que alimentan mi interior, que me llenan de fe, que son lumbrera a mi Camino.

Puedo reconocer a esas personas que pones en mi Camino, porque Tú las pones para ayudarme y motivarme a amarte a Ti y a no rendirme.

¿Quién como tu Señor que escuchas mis oraciones?

¿Quién como mi Dios que me ama con un amor inagotable?

¿Y cómo podría pagar tal amor?

¿Qué podría hacer que iguale todo lo que Tú haces por mí?

Mi futuro me está oculto pero Tú lo sabes y sé que tienes reservadas grandes cosas para mí.

Sé que puedo depositar en ti mi fe y que no me fallarás.

Sé que puedo amarte y que no me decepcionarás.

Gracias Dios por tantas bendiciones a mi vida, gracias por el gran cambio que hiciste y gracias por amarme a mí primero.

Gracias porque no existen problemas que sean más grandes que tu dulce amor, no existe situación que pueda vencer mi fe y mi devoción hacia Ti.

Gracias porque las palabras me faltan y los versos se me terminan al expresarte todo mi agradecimiento.

Gracias por todo mi Dios.

Agradecido

Si intentará decirte con palabras el enorme agradecimiento que siento por ti no alcanzarían las hojas para decirte agradecerte tanto.

He visto tu mano una y otra vez ayudándome y rescatándome de tantos momentos de prueba y desesperación, he visto tu gran amor dándome fuerzas y ánimos cuando pensé que todo estaba perdido.

Soy testimonio viviente que para ti nada es imposible, soy testigo de tu gran fidelidad, soy sincero al decir que Dios existe y nos ama más allá de lo que podamos comprender o merecer.

Agradecido estoy con Dios de que me hayas rescatado de una vida de fracasos y de tristezas, agradecido estoy contigo mi Dios de que me hayas salvado de una vida condenada al dolor y a la destrucción.

¿De qué forma podrá pagar hombre alguno lo que tú hiciste por nosotros al morir en una cruz? ¿De qué forma podrá el hombre agradecerte por todo lo que haces cada día?

Jesús tan grande eres tú y tan digno de todo honor que si nosotros no te alabáramos aún las piedras te alabarían, pero es mi deseo alabarte con todas mis fuerzas y mi anhelo exaltarte todos los días de mi vida.

Gracias Jesús porque tú fuiste el soplo que nos dio vida cuando estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, gracias porque tú fuiste la luz que nos alumbró cuando solo veíamos tinieblas y sombras de muerte.

Agradecido estoy contigo mi Dios, porque siendo aún como soy te fijaste en mi, agradecido estoy contigo mi Creador porque nunca me has abandonado.

Padre anhelo que mi vida sea una sinfonía de adoración para ti, Padre te pido que mi corazón sea una melodía que bendiga tu Santo nombre por todo lo que haces por mí.

Aprendiendo de los problemas

Es extraño comprender las muchas maneras en las cual nos habla Dios, y siempre es cuando más lo necesitamos.

El puede usar desde la biblia hasta a un completo extraño; puede usar las circunstancias y aún nuestros momentos de crisis para hablarnos, recordemos como dice la biblia: Todo ayuda para bien a los que le aman.

Es doloroso pasar por crisis, es doloroso tener que pasar por las tormentas de la vida, pero recordemos que en la biblia después de cada una de ellas venía un gran milagro por parte de Dios, es por eso que suceden los problemas para que aprendamos a no depender de nuestras fuerzas, ni de nuestros talentos, ni de nuestras habilidades, sino para que recordemos que somos polvo y que necesitamos la ayuda de Dios.

Somos creación de Dios, hechos para hacer cosas limitadas, hechos para resolver problemas pero no todos, hechos para alabar y exaltar a Dios y no a nosotros mismos.

Y es cuando comprendemos eso en donde realmente comenzamos a vivir, entendemos que necesitamos de nuestro Hacedor para romper los límites de nuestra realidad y movernos en el plano sobrenatural de Dios.

Si estas pasando por un duro desierto o por el horno de fuego, entiende que Dios no lo hace como una señal de castigo lo hace para que dobles tus rodillas y los busques de corazón, lo hace para que te sometas a su voluntad, y cuando dejas que el cumpla su propósito en ti entonces recordarás que Dios todo lo hace hermoso en su tiempo y que el postrer estado es mayor al primero, recuerda que Dios siempre tiene la última palabra.

Vamos no te rindas busca a Dios y el te dará la salida y las fuerzas para vencer cada día.