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YO DIGO: VEN SEÑOR JESÚS

Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. Apocalipsis 22:17

Un hombre en un país lejano es acusado por leer la biblia, en medio de la persecución que él vive día a día en su nación, ha decidido que prefiere dar su vida junto con su familia por amor a Jesús, y al orar pregunta: Mi amado Señor, ¿cuándo volverás?

Una madre de familia en un país libre, lucha día a día predicándole a sus hijos para que se conviertan, les predica continuamente a todos sus familiares con bastante ánimo y en sus oraciones dice: Señor dame un poco más de tiempo para que ellos procedan al arrepentimiento.

Un joven que asiste a la iglesia no se siente seguro de su salvación, a pesar de escuchar mensaje tras mensaje sabe que hay mucho de él que no le ha entregado al Señor. Al orar tiene miedo y no quiere decir: Ven Señor Jesús.

3 casos totalmente diferentes y con realidades totalmente distintas pero que nos hablan de un mismo tema: La segunda venida de nuestro Señor y Salvador.

Para todo cristiano debería ser motivo de gozo y de alegría la segunda venida de Cristo:

Su segunda venida significa encontrarnos con Él, poder verlo cara a cara, tener la oportunidad de conocer el rostro de nuestro amado Salvador. Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron. Juan 20:29

Su segunda venida significa poder vivir juntamente con Él, saber que era su plan salvarme porque quería que lo acompañe por toda la eternidad. Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. 1Tesalonicenses 5:9-10

Su segunda venida significa que nuestro sufrimiento no fue en vano, todas las pruebas, las luchas o los desiertos sirvieron para moldearnos y para que podamos alcanzar nuestra recompensa. Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna. Lucas 18:29-30

Su segunda venida significa que el dolor de la vida mortal terminó, en el cielo habrá gritos de victoria y un eterno gozo. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. Apocalipsis 21:4

Su segunda venida significa la confirmación de nuestra fe, saber que haber guardado la fe me permitió tener la vida eterna. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1Juan 2:16-17

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REFLEXIÓN: BUSCANDO REFUGIO

¿Hace cuánto tiempo que nadie se nos acerca para contarnos sus problemas, sus debilidades, sabiendo que no los acusaremos, sino que oraremos por ellos y los ayudaremos?

Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. Santiago 5:16

Antiguamente era una práctica común en la iglesia primitiva poder contarse sus pecados unos a otros, poder abrir el corazón con otro hermano que al igual que tú también tenía problemas, también tenía miedo de la persecución, pero en el cual podías hallar refugio y hermandad. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras. 1Tesalonicenses 4:18

Actualmente pareciera que nos hemos vuelto demasiado “perfectos” y vemos mal que alguien que se está esforzando nos cuente que ha pecado o que se siente tentado, como si fuera una razón para “rasgarnos las vestiduras” o creer que somos tan espirituales que no podemos tolerar a los “débiles” en la fe que a pesar de sus carencias persisten en mantenerse en la congregación.

Los fariseos criticaban duramente a Jesús, lo acusaban de ser comelón y bebedor, además de sentarse con publicanos, rameras, cobradores de impuesto y pecadores. Pero, cuando los fariseos vieron esto, preguntaron a los discípulos: «¿Por qué su maestro come con semejante escoria? Mateo 9:11NTV

Jesús les enseñó: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores. Marcos 2:17

¿Son nuestras iglesias y hogares, centros de ayuda para motivar a los caídos, refugio para aquellos que están débiles en la fe o por el contrario son Condenatorios en donde expulsamos a los enfermos espirituales y en dónde alejamos a todo aquel que muestre alguna debilidad?

Pedro negó a Jesús 3 veces, Juan y Jacobo casi oran para que caiga fuego sobre una ciudad, demostrando así una gran inmadurez espiritual y gran falta de amor. Bajo nuestros estándares cristianos actuales ninguno de ellos sería merecedor de recibir algún tipo de cargo o de atención.

¿No está escrito que debemos motivar a aquellos que reconocen sus faltas y exhortarnos mutuamente?: También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos. 1Tesalonicenses 5:14

Un día Jesús nos relató la siguiente parábola: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.

Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido. Lucas 18:10-14

PERSECUCIÓN

Romanos 1:16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.

Según “La Lista mundial de la Persecución” 245 millones de cristianos en distintas partes del mundo sufren persecución, en su mayoría son cristianos evangélicos, que son perseguidos, encarcelados, torturados, acosados o asesinados por su fe.

El número es alarmante ya que ha subido notablemente en los últimos años, países como: Corea de Norte, la mayoría de Países Islámicos, la India o países dictatoriales son los que más han provocado esta cifra.

Según los informes ya van 4305 cristianos asesinados, el número ya superó al año anterior y recién estamos a pocos meses de comenzar el 2019, 3150 cristianos han sido detenidos y 1847 iglesias han sido obligadas a cerrar.

Gracias a Dios tenemos libertad para escuchar y predicar el evangelio abiertamente en nuestros países, pero tarde o temprano esto podría cambiar, sentiríamos lo mismo que están sintiendo ahora nuestros hermanos en Cristo que no pueden contarle a sus compañeros de trabajo acerca de su fe porque el estado prohíbe hablar de Jesús en lugares públicos, no podríamos contarle a nuestros familiares acerca de Dios ya que el cristianismo no es la religión oficial del país, o tendríamos que escuchar la palabra de Dios a escondidas porque están prohibidas las construcciones de iglesias.

Somos una Familia Espiritual, oremos por nuestros hermanos alrededor del mundo que con valentía dan su vida por defender la fe, oremos por aquellos hombres de Dios que van a estos países por amor a rescatar a las almas perdidas que allí se encuentran, oremos para que nosotros tengamos aquel denuedo que tenían los apóstoles cuando sufrían persecución y llevemos la Luz del evangelio a todos los que nos rodean.

Recordemos que los cristianos siempre hemos padecido persecución, a lo largo de la historia hombres y mujeres han dado su vida para defender la belleza del evangelio, porque estaban convencidos del milagro maravilloso del nuevo nacimiento, mártires porque estaban agradecidos con Jesucristo por cambiar sus vidas y mostrarles la verdad.

Jesús nos dijo: Lucas 6:22-23 Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas.