Ayudarte a ayudarme

En mi propia vida entendí que una de las razones por las cuales podemos tener una mejor vida espiritual y estar más unidos con Dios es cuando estamos decididos en rendirnos a Él.

Hace poco leí la siguiente frase: Dios prometo ayudarte a ayudarme,  esas palabras tocaron mucho mi corazón

Aquello significó para mí que deseaba que Dios me cambie y si para alcanzarlo debía poner todo de mi parte, yo estaba dispuesto a obedecerlo en todo.

Cuando nacemos de nuevo, estamos dispuestos a ser moldeados por Dios porque tenemos el primer amor encendido y todo nos parece nuevo e increíble, y así es como debemos ser siempre, jamás debemos perder aquellas cosas que nos hacen mejores cristianos.

El apóstol Pablo uno de los hombres más inspiradores y más usados por Dios nos dijo: De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2Corintios 5:17

Dios quiere una mejor vida para nosotros, pero para alcanzarla debemos empezar otra vez y alejarnos de aquellas acciones y actitudes que nos impiden seguirle.

Y también nos enseñó: Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gálatas 2:20

Tenemos que aprender a rendir nuestra voluntad a Dios, si en un mensaje Dios nos habla acerca de la importancia de leer la Biblia, entonces leamos la Biblia, si nos habla acerca de orar entonces debemos ponerlo en práctica y comencemos a orar.

Tenemos que menguar para que Cristo se forme en nosotros y la mejor forma de hacerlo es dejando que Él se siente en el trono de nuestro corazón.

Puede haber muchas excusas para no querer obedecer, pero, ¿Qué tan deseoso se encuentra usted de salir de sus problemas o de querer un cambio en su forma de ser?

Entre más rápido nos decidamos convertir a Dios en el centro de nuestra vida más rápido comenzaremos a notar los grandes cambios y el fruto de su Espíritu en nosotros.

Comencemos a ser más cómo Jesús, sigamos sus pisadas, aprendamos de Él, permitamos que nos ayude y pongamos todo de nuestra parte para ser mejores.

Grito de auxilio

clamorMi corazón eleva a ti un grito de auxilio, un clamor desesperado pidiendo tu ayuda, porque se agotan mis fuerzas y mi fe.

Hay tantas cosas que ahora no entiendo y antes creía comprender, siento que por ratos crezco y a veces siento que sigo igual.

Por las noches el miedo me asalta, sintiendo que han desalojado los sueños de mi corazón y que estoy frente a mi mayor temor.

Me siento como un torpe que pelea inútilmente contra su propia maldad, mi voluntad mengua y no se cuanto más pueda resistir.

He visto la maldad que puede haber en el corazón y te ruego que yo nunca termine convirtiéndome en todo aquello que aborrezco.

Sé que no soy lo suficientemente fuerte o hábil para poder soportar todas las pruebas que vendrán.

Por eso necesito tu ayuda y tu dirección, escucha este grito de auxilio de un corazón que necesita de Ti.

Por ratos parezco ser una sombra, un forastero que no logra encajar, que no halla un lugar, ni cabida en este mundo.

Mis pasos no son siempre rectos, dudo mucho y me cuesta seguir cuando el Camino se vuelve empinado.

Ruego que por favor limpies mi corazón para que sea digno de sostener tu mano y me ayudes a seguir.

Dale fuerzas a mi corazón para poder seguir, porque está muy cansado y herido, tras varias caídas y descontentos.

Me siento tan perdido cuando no logro ver la luz de Tu corazón, cuando te pierdes de mi vista y me falta Tu amor.

Conviértete en el la luz de mi amanecer, haz que resplandezca tu gracia sobre todos mis miedos y tu misericordia alumbre sobre todos mis fracasos.

Sé mi socorro en estos tiempos de dolor, sé mi auxilio en mis momentos de crisis y mi consuelo en los momentos de angustia.

Escucha el clamor de mi mente, las palabras que te susurran mi alma y el grito de auxilio de mi corazón.

Persevera hasta el final

perseverarSeguir el verdadero Camino y escoger la vida cristiana no siempre es sencillo, requiere que tengamos perseverancia, es decir que tengamos constancia y la suficiente firmeza para nunca darnos por vencidos.

Podrá haber días en donde las pruebas parezcan muchas, en donde los errores parecerán muy pesados para continuar o en donde las lecciones serán difíciles de aprender pero si realmente creemos en Dios, tenemos fe en Él y sabemos que su amor nos rescató, entonces debemos superar todos los obstáculos y continuar hacia adelante.

Dios siempre premia a aquellos que confían en Él y luchan por agradarle. Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Isaías 26:3

Si hubiéramos fallado y creemos que Dios no podrá perdonarnos, entonces recordemos que su misericordia y amor son tan grandes que Él quiere perdonarnos y que continuemos luchando por conocerle.

Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo. 2 Juan 1:9

Dios nos ama tanto que podemos darnos cuenta que nunca hemos estado solos, Él siempre nos acompaña, nos da la fuerza y el aliento que necesitamos para superar cada dificultad.

El conocer a Dios y haber sido perdonados es el comienzo de una nueva vida, no debemos seguir a Dios por las bendiciones, por los días buenos o por miedo al infierno, la verdadera razón para seguir a Jesús es porque lo amamos.

Sin importar que tan duro parezca seguirle nuestra fe debe de ser capaz de creer que con su ayuda todo lo podemos y nuestra pasión por Él debe ser un impulso para perseverar en amarlo cada día más.

Y como Jesús nos dijo: Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Mateo 24:13

La vida vuelve a empezar

malecónYo sé muy bien que cada vez que te encuentro la vida vuelve a empezar.

No es que Tú te alejes de nosotros, somos nosotros los que equivocadamente nos apartamos de Ti y de tu inmenso y perfecto amor.

A veces nos alejamos de Dios por ignorancia, por egoísmo, por miedo; pero no importa la razón por la cual nos apartemos de Dios, siempre hay más de una razón para volver a Él.

Su amor conquista el corazón, su paz cautiva el alma, su abrazo aquieta la ansiedad, su esperanza aleja los miedos, sus palabras aumentan la fe.

Cuando estás junto a Él incluso un simple dormitorio puede convertirse en un paraíso, una oración en una conversación larga, una canción en un poema de amor auténtico.

Vivimos en un mundo rodeado de muchos males, en donde la perversión ha llegado a lo sumo y en donde son pocos los que elevan sus ojos al cielo y le buscan con sinceridad.

Habrá muchas cosas que parezcan deleitosas, pasaremos pruebas, lloraremos en silencio, tendremos conocidos que nos dirán que Él no existe pero a pesar de todo ello, el amor de Dios nunca cambia, su amor no falla, sus brazos nunca dejarán de estar abiertos para nosotros.

Pasan los años y cada vez escucho más razones para apartarme de mi fe, pero yo solo tengo una gran razón para seguir a Dios y se llama Jesús.

Lo recuerdo cada día porque Él me devolvió la vida, lo tengo presente en mis pensamientos porque junto a Él conocí el amor sincero, lo llevo en el alma porque su amistad lo es todo para mí, lo llevo siempre en mi corazón porque Él me ha cuidado con la más bella ternura.

Y si pudiera escribirle algo, le escribiría miles de gracias porque cada vez que le encuentro la vida para mí empieza de nuevo.

Agradecido

Si intentará decirte con palabras el enorme agradecimiento que siento por ti no alcanzarían las hojas para decirte agradecerte tanto.

He visto tu mano una y otra vez ayudándome y rescatándome de tantos momentos de prueba y desesperación, he visto tu gran amor dándome fuerzas y ánimos cuando pensé que todo estaba perdido.

Soy testimonio viviente que para ti nada es imposible, soy testigo de tu gran fidelidad, soy sincero al decir que Dios existe y nos ama más allá de lo que podamos comprender o merecer.

Agradecido estoy con Dios de que me hayas rescatado de una vida de fracasos y de tristezas, agradecido estoy contigo mi Dios de que me hayas salvado de una vida condenada al dolor y a la destrucción.

¿De qué forma podrá pagar hombre alguno lo que tú hiciste por nosotros al morir en una cruz? ¿De qué forma podrá el hombre agradecerte por todo lo que haces cada día?

Jesús tan grande eres tú y tan digno de todo honor que si nosotros no te alabáramos aún las piedras te alabarían, pero es mi deseo alabarte con todas mis fuerzas y mi anhelo exaltarte todos los días de mi vida.

Gracias Jesús porque tú fuiste el soplo que nos dio vida cuando estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, gracias porque tú fuiste la luz que nos alumbró cuando solo veíamos tinieblas y sombras de muerte.

Agradecido estoy contigo mi Dios, porque siendo aún como soy te fijaste en mi, agradecido estoy contigo mi Creador porque nunca me has abandonado.

Padre anhelo que mi vida sea una sinfonía de adoración para ti, Padre te pido que mi corazón sea una melodía que bendiga tu Santo nombre por todo lo que haces por mí.

¿Lágrimas vacías?

Llorar no es malo, muchas veces hasta es necesario, pero llega un momento en donde llorar es malo y hasta se vuelve completamente innecesario.

Lágrimas vacías son aquellas que llora un padre pidiendo perdón a sus hijos por no haberlos reconocido, pero que una vez perdonado vuelve a hacer lo mismo.

Lágrimas vacías son de aquella pareja que ha sido infiel, y aún cuando parece arrepentido, a la primera oportunidad hace lo mismo.

Lágrimas vacías son las de aquel adicto, que sin importarle su familia o su vida, cae continuamente en el vicio.

Lágrimas vacías son las de aquel que diciendo ser cristiano y que sabiendo hacer lo bueno, práctica el pecado y niega la fe.

Lágrimas vacías son las de aquel malhechor que al ser sentenciado llora, pero al salir libre vuelve a cometer los mismos crímenes.

Lágrimas vacías y mentirosas, que parecen reales más no lo son.

Pero existe un Dios que si ve las lágrimas sinceras, que si ve el corazón y no menosprecia un corazón contrito y humillado.

Un Dios perdonador y fiel, que sabe cuando somos sinceros, que conoce nuestras pruebas y ha prometido enjugar cada lágrima de nuestros ojos.

Un Dios amoroso que aún con lágrimas ora por nosotros para que le busquemos y nos acerquemos a tiempo a Él.

Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú,  oh Dios. (Salmo 51:17)

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Paciencia ya llegará

Cuando sientes que la vida te golpea con todo lo peor que se te pueda ocurrir, y estas en esos momentos en donde todo pareciera que llegara tan rápido, acuérdate que después de toda tormenta siempre sale el sol.

Cuando las peores cosas nos ocurren es porque lo mejor está por venir, a veces la vida pareciera que intentara hacernos sufrir antes de que lleguen los momentos felices.

Los momentos difíciles vienen de pronto, pero no duran mucho, mientras que los momentos de felicidad se valoran más después de muchas tristezas y pruebas, pero siempre duran mucho más.

Los deseos de nuestra vida siempre tienden a llegar entre los peores momentos, haciéndonos dudar sí es que en verdad llegará, pero la paciencia y la fe, son cosas que aprendemos durante esa espera que muchas veces parece interminable.

A veces uno mismo demora sus sueños, haciendo lo contrario para realizarlos, o haciendo cosas que no deberíamos hacer; no importa que sea lo que quieras conseguir debes esforzarte para que llegue y hacer lo correcto para que cuando lo obtengas no lo pierdas y sepas valorarlo.

Esa espera nos va preparando, perfeccionando para la llegada, todos los sueños se pueden lograr, en algunos casos debemos esforzarnos para alcanzarlos, en otros tan solo debemos esperar el momento indicado, y en otros puede que tengamos que hacer ambas cosas.

Así que sigue creyendo y espera que sin duda vendrá no tardará.