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Dime que existe

padre e hijoCómo un niño que abraza a su padre cuando siente miedo, así mis brazos desean abrazarte mi Padre Celestial.

Siento que soy un hombre agotado que conserva el corazón de un niño, soy un soldado que se encuentra herido y busca reposo.

Estoy cansado de las mentiras, estoy harto de la maldad, necesito recostarme en tu pecho para hallar paz.

Dios mío dime que a tu lado existe el descanso, dime que en tus brazos puedo sentirme otra vez aceptado.

Dios mío dime que en tu presencia existe la felicidad, dime que debajo de tus alas puedo hallar seguridad.

Jesús permíteme acercarme a ti, déjame abrazarte y llorar en tus hombros, mientras que con palabras agradezco tu gran bondad.

Necesito ver tu sonrisa, solo soy feliz si sé que he hecho tu voluntad, mi mayor anhelo es alegrar tu corazón.

La vida es tan vacía sin tu compañía, mi corazón estaría destrozado si no fuera porque tu amor lo restaura continuamente.

Dios mío dime que a tu lado existe la verdad, dime que tus palabras son sinceras y que junto a ti puedo hallar honestidad.

Dios mío dime que a tu lado existe el amor, dime que en tu compañía puedo encontrar cariño y perdón.

Mi dulce Dios y amada trinidad, díganme que en aquel hermoso cielo ya tengo preparado mi hogar.

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He pecado

reconocerDios mío, te he fallado, he olvidado aquel bello sacrificio que hiciste por mí, he menospreciado el más bello acto de amor de la historia, he negado el amor más puro que jamás haya recibido.

Torpe soy, mi corazón es egoísta, la juventud me ha hecho necio y la maldad nace dentro de mí.

Pero solo tú Señor puedes cambiar eso, solo en ti está el sentido de la vida, la esperanza que puede cambiar el hombre y el poder para vencer al pecado.

Todos hemos pecado, pero es cuando reconocemos que nosotros hemos fallado, cuando nos arrepentimos sinceramente y honestamente pedimos la ayuda de Jesús para que nos perdone y limpie de nuestros pecados, cuando realmente empieza el gran cambio en nuestras vidas.

Todos podemos y hemos fallado pero son pocos los quebrantados de corazón que realmente toman el acto valiente de seguir a Jesús.

Sí es cierto, no es una decisión fácil de tomar, quizá muchos se burlen de ti, quizá muchos de tus cercanos se alejen y quizá muchos también te juzguen.

Pero prefiero eso mil veces antes que continuar viviendo con un corazón destruido, con un alma envenenada y con un vacío inmenso en mi interior.

Estamos dañados, nuestro frágil corazón ha sido herido con el pasar de los años, nuestra alma está llena de cicatrices, y solo Jesús es el único que puede ayudarnos.

He fallado, pero hay una esperanza y quiero seguirla.

He caído, pero existe alguien que puede levantarme.

He pecado, pero estoy arrepentido y lucharé cada día por amar y servir a Jesús.

Dios no rechaza un corazón quebrantado, Él nunca rechaza a un alma que le busca, Él siempre responde a una oración sincera.

Si realmente quieres cambiar, acércate ahora a Jesús que él está esperando deseoso el poder cambiar tu vida y darte una nueva oportunidad.

Te anhelo mi Señor, por favor ayúdame y por tu misericordia no rechaces este corazón que humildemente quiero reposar junto a Ti.