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Un Poeta en el Cielo

poeta del cieloTodo lo hermoso de la creación revela lo hermoso que es nuestro Dios.

Su belleza y su resplandor son tan fuertes que estos ojos mortales no pueden verle.

La pureza de su corazón es tan sublime que sin duda Él es el amor.

No existe forma en que con letras pueda expresar su eterna hermosura.

No se han inventado palabras que logren definir la bondad de su gracia.

Lo que hizo por nosotros es la más grande historia de amor.

Lo que Él soportó supera la belleza del más bello verso jamás creado.

Cuando yo parta a su lado llenaré el cielo de poemas para expresarle lo que siento.

Pintaría un poema en cada nube y cubriría de versos el firmamento.

Porque con cada atardecer Él nos dice que nos ama.

Con cada amanecer nos dice que sigue a nuestro lado.

No hay nada en la creación que no bendiga su glorioso nombre.

El viento escribe en los aires innumerables versos para Él.

Las gotas de lluvia caen al compás de una melodía que lo exalta.

Los mares braman solo para alabar a su Creador.

Las estrellas brillan para recordarnos que Él sigue presente.

El sol y la luna nos enseñan que Él siempre nos está cuidando.

Yo quiero ser un poeta que alegre el cielo.

Un escritor que le provoque una sonrisa con innumerables versos.

Un hombre que sepa ser agradecido con aquel que le dio la vida.

Porque Él me hizo la muestra más grande de amor.

Su nombre es el verso más precioso que han pronunciado mis labios.

Su abrazo es la prosa más acogedora que he sentido.

Sus palabras han sido melodía a mi corazón.

Mi vida será por siempre un libro lleno de mensajes de amor para Él.

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Tocaste mi corazón

corazon en la manoYo era un pecador que cayó postrado ante tu presencia, el peso de mis pecados me habían llevado a buscarte.

Al ver mi pasado, podía sentir mis manos llenas de maldad y mi corazón lleno de manchas que quería lavar.

A pesar de mi condición me miraste con amor, pude notar lo mucho que me querías y te acercaste para tocar mi frío corazón.

Podía sentirte tan fuerte, un calor albergaba todo lo que yo era, mi alma sentía paz y mis ojos no dejaban de llorar.

¿Por qué me escogiste habiendo tantos mejores que yo? ¿Qué podría ofrecerte alguien que había decidido ignorarte?

Pero allí estabas Tú, abrazándome, diciéndome que me amabas y que mi pasado no te importaba.

Te abracé tan fuerte como si mi vida dependiera de ello, porque quería que nunca te alejaras de mi lado.

Tú habías tocado mi corazón, ciertamente no podía ver a nadie a mí alrededor, pero yo sabía que estabas junto a mí.

Podía sentirte y yo no quería alejarme de Ti, ya no quería volver a ser el mismo, yo sabía que quería ser mejor junto a Ti.

Mi corazón había cambiado, había vuelto a sentir, mi mirada había perdido el enojo, la sonrisa había vuelto a mi rostro.

Quién nunca lo ha experimentado no lo entenderá, pero aquellos que hemos sentido tu toque en nuestro corazón jamás hemos vuelto a ser los mismos.

Sólo basta un toque tuyo para cambiar una vida, solo basta un toque en nuestros corazones para que la vida empiece.

Toca mi corazón todos los días, déjame sentir tu presencia en todas partes y se Tú el Señor de toda mi existencia.

Despertar

despertarÉl caminaba libremente por la acera, después de un largo y agotador día de trabajo, tiene en su celular dos llamadas perdidas de su esposa y un mensaje de su hijo que prefirió ignorar para poder concentrarse.

Ahora se dirige a casa y para eso debe cruzar una pista poco concurrida, pero quiere el destino jugarle una mala pasada, porque al estar en la mitad, una mala pisada hace que su tobillo se doble, cae de rodillas en el asfalto y al alzar su vista ve como un automóvil se acerca a toda velocidad hacia él.

Los segundos se hacen eternos, la ansiedad y la adrenalina le hacen ver en cámara lenta a la conductora del vehículo intentando frenar, pero su miedo es tal que le impide moverse.

En aquel instante su mente le regala aquel regalo que muchos ven poco antes de morir, puede ver en segundos miles de recuerdos convertidos en imágenes inundar su cerebro, en aquellos escasos segundos que le quedan, él ve la película de su vida.

Ve el rostro de su madre sonriéndole tras haberse caído de pequeño para hacerle recuperar la confianza, el cálido abrazo de su padre ya fallecido al verlo llegar a su pequeña casa en donde pasó toda su niñez.

Ve el rostro de sus antiguos amigos del colegio a los cuales no ha visto en años debido a discusiones que ahora le parecen insignificantes.

Una imagen le hace botar una lágrima, ve a la que ahora es su esposa, mucho más joven cuando ambos compartían una cita en la cafetería de la universidad.

Ve aquel momento donde cargo por primera vez a su hijo, ve con amor el rostro de su esposa y recuerda lo que era ser padre por primera vez.

Ve aquel cheque por su primer mes de trabajo, recuerda la satisfacción de poder haber ganado aquel sueldo e ir a casa a mostrárselo a sus padres y amigos.

Ve también la primera vez que sintió que traicionaba su hogar, aquella vez en donde engañó a su mujer.

Ve la imagen de ese mismo día en donde su hijo le mandó un mensaje diciéndole lo mucho que lo quiere pero que había preferido ignorar.

Y ahora la vida se le escapa, le quedan pocos instantes para el gran final.

Se pregunta: ¿Por qué fui infiel a la persona que más amó? ¿Por qué no visito a mi madre? ¿Por qué ignoro a mi hijo? ¿Por qué no oré esta mañana? ¿De qué sirvió tanto trabajo? ¿A dónde iré después de morir?

En eso se escucha un fuerte chirrido y al conseguir abrir los ojos se da cuenta que el automóvil se ha detenido a escasos centímetros de su rostro.

La señora baja de su vehículo pidiéndole que le perdone y le ayuda a levantarse.

Aquel hombre se encuentra empapado en lágrimas y ahora solo tiene una meta en su corazón, decide ir a casa y cambiar.

Lo ocurrido acaba de hacerle despertar, para él, aquello ha sido un regalo divino que le ha hecho recordar los verdaderos tesoros de la vida.

Jesús nos ama

niño orando

Un hombre sube a un bus pidiendo monedas ya que no consigue trabajo, mientras que muchos ricos lo miran mal y otros lo ignoran, él baja sonriente pensando: Sé que saldré adelante porque Jesús me ama.

Una madre se encuentra en el hospital viendo a su hijo recién nacido, ella estaba deprimida porque su pareja la abandonó al enterarse de su embarazo, pero ella al ver al bebé recupera la esperanza y no deja de decir: Gracias Jesús porque me amas.

Un joven camina triste por las calles al descubrir la infidelidad de su ahora ex novia, él sintió su corazón romperse frente a esa escena y mientras camina ve hacia el cielo buscando consuelo y ora: Ayúdame Jesús porque me amas.

Una joven se encuentra muy turbada en su habitación, se mira el espejo pensando que no le gusta a los demás por su apariencia, tiene en las manos un cuchillo pero de pronto lo arroja y dice: Debo ser fuerte porque yo sé que Jesús me ama.

Un escritor se encuentra llorando frente al computador al leer aquel mensaje que su corazón escribió, él solo quería inspirar a los demás pero Dios le dictó a una bella narración y no deja de pensar: Gracias Jesús porque me amas.

Una anciana se encuentra sola en un asilo, su familia dejó de visitarla y siente que ya nadie se acuerda de ella, sus compañeros intentan motivarla pero ella de pronto sonríe y le dice a los demás: No estoy sola porque sé que Jesús me ama.

Un anciano se encuentra cerca al final, analiza su vida y se da cuenta que ocasionó mucho dolor, recuerda las muchas veces que mintió, robó e hirió, y mientras el miedo lo embarga con la voz de su corazón dice: Si me amas perdóname Jesús.

Una chiquilla se siente decepcionada al darse cuenta que su amigo en quien confiaba no cumplió con las expectativas de su corazón, pero al ver a su familia tan unida no puede evitar decir: Yo sé que Jesús me ama.

Un niño ora en su habitación y le pide a Dios: Ayuda a mi padre y a mi madre a no pelear más, ayuda a mis amigos del cole a encontrarte y te pido por todos los demás para que vivan en paz, porque sé que tú Jesús nos amas.

Hoy empieza tu vida

Jesús extendiendo la manoY Jesús estaba al frente mío con la mano extendida, mirándome con una sonrisa y con los ojos llenos de amor.

Yo estaba de rodillas, no podía creer aquella dulce visión, porque después de todas mis faltas no esperaría que Él a mí se acercara.

Me decía que estaba esperándome desde que nací, que se alegraba cada vez que yo lo pensaba y que estaba contento que de que hoy yo le hablará.

Cuando escuchaba esas palabras recordaba cada vez que le fallé, todas las veces que hablé mal de Él y todos los momentos en que lo rechacé.

Acercó su mano a mi rostro y secó mis lágrimas, se arrodilló y me abrazó, se sentó a mi lado y me dijo que me perdonaba.

Mi alma se sintió liberada y mi corazón antes encadenado volvía a la libertad, las faltas se habían ido y aquel peso en el alma había desaparecido.

Me miró nuevamente y me dijo, ¿Me seguirás? ¿Estarías dispuesto a seguirme?

Miré al horizonte y me imaginé como sería mi vida si no estuviera Él, me imaginé mis sueños, mis proyectos, mis deseos, pero también fui sincero y vi mis temores, mis dudas, mis depresiones, mis desganos, mi egoísmo, mi orgullo, mis fracasos y mi necesidad de encontrar una vida real.

Lo miré nuevamente y me di cuenta que él no había apartado la vista de mí, para Él yo era importante y realmente podía notar que quería que lo siguiera.

Le dije: Quiero serte sincero, siento un poco de miedo, sé que no será fácil y que muchas veces flaquearé pero si tú estás conmigo y si me haces sentir siempre la paz que hoy siento a tu lado, entonces te seguiré con todo lo que soy.

Se levantó y me dijo: Sígueme, hoy empieza tu vida.