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LO ÚNICO QUE TIENES

Existen muchas personas que no tienen un verdadero propósito en la vida o no poseen un verdadero sentido de su existencia.

Personas que no son nada si la vida les quitara el trabajo, si no tuvieran aquel título, aquel master, aquella cuenta bancaria, aquel carro o aquella compañía.

Personas que han puesto todo lo que son en cosas efímeras, que el viento de los problemas o las circunstancias se lo pueden arrebatar.

Personas que son tan pobres que lo único que tienen es dinero, no pueden vivir sin eso, no saben existir sin ello, pierden hasta su vida con tal de conseguir más y más de eso.

Personas que si algún día murieran su lápida debería tener escrito: “Trabajaba todo el día, nunca lo conocimos en casa, se le desconocen amigos”.

Personas cuyo obituario nadie leería, porque solo pensaban en ellos, perdieron todo lo valioso e importante de la vida por amar algo que nunca poseyeron.

¿Qué es sagrado para ti? Una de esas personas me hizo esa pregunta, podría mentir y decir que tenía la respuesta en la punta de la lengua, pero la verdad es que tuve que meditarlo mucho.

A lo largo de la vida, se cometen errores, traicionamos en ocasiones incluso aquello que tanto amamos, sin querer perdemos la perspectiva de lo que realmente queremos.

Hay cosas que me hacen sentir especial, pero que, puestas en la balanza, si las perdiera, me doy cuenta que la vida continúa.

Hay cosas que me hacen sentir querido, pero que, si me fueran arrebatadas, todavía tendría que seguir adelante a pesar del dolor.

Lo único verdaderamente sagrado, lo único sin lo cual no soy capaz de existir, lo único a lo cual siempre voy corriendo cuando algo sale mal, es Dios.

No puedo vivir sin Jesús en mi vida, no me siento bien cuando me alejo de Él, me siento extraño cuando no le escribo, me siento un forastero cuando pienso en Él y no le busco.

Lo único que realmente tengo es su amor, lo único que me acompañará al final de mi vida es su gracia, lo único que me queda cuando la vida se torna difícil es su favor, Cristo es lo único que realmente necesito para vivir.

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CUANTO ME ALEGRO

Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados. Santiago 5:19-20

Recuerdo el día en que te fuiste de la iglesia y ya no quisiste volver.

Tú no lo sabes, pero oré mucho para que volvieras al Camino.

No conoces la cantidad de veces en las que he pedido a Dios para que vuelvas al Hogar.

La otra vez soñé contigo, en mis sueños me encontraba yo en la puerta de la iglesia, y te vi llegar.

Mis ojos se iluminaban al verte y fui rápidamente a tu encuentro.

Nos abrazamos porque sabía que mis oraciones habían sido respondidas.

Te habrías dado cuenta que las llamadas que te hice eran porque estaba preocupado por ti.

Habrías entendido que cada mensaje que te enviaba era el deseo de un hermano mayor queriendo cuidar a su hermano menor.

Por fin te darías cuenta que no se puede vivir sin Cristo en nuestros corazones, que el mundo separado de Jesús no es digno de vivir.

Comprendiste que la Iglesia es nuestro Hogar, es la Casa de Dios y todos somos una sola familia.

Nadie te mirará mal, sino que por el contrario todos te esperan con gozo porque volviste.

Eres aquel hijo pródigo que volvió a los brazos del Padre.

En mis sueños me pediste perdón, y te hice pasar porque el culto estaba por empezar.

En mi rostro se reflejaba la alegría de tener a mi hermano y amigo de vuelta.

Al despertar volví a orar por ti, y le pedí a mi Señor que aquel sueño se cumpliera.

Volvieron las ganas de ir a buscarte, porque eres mi hermano en Cristo.

Quizá ahora me rechaces, pero sé que a su tiempo volverás al Hogar.

Y cuando te vea entrar por esas puertas, sabrás cuanto te he extrañado querido amigo.

Sabrás cuanto me alegra que mi hermano volviera a la vida.

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REFLEXIÓN: CRISTIANOS DE SEGUNDA GENERACIÓN Y LA COSMOVISIÓN

Los cristianos de primera generación son aquellos que entregaron su vida a Cristo sin tener familiares cristianos, ellos fueron los primeros en la parentela que nacieron de nuevo.

Su forma de ver la vida antes de recibir a Cristo estaba basada en el mundo, es decir estaba influenciada en los placeres, en los ideales, en la manera de pensar que ofrece en el mundo, como si de una manera figurada tuvieran unos “lentes” que afectaban su visión, a eso se le conoce como Cosmovisión (si desea aprender más acerca de la cosmovisión hacer clic aquí).

Cuando una persona recibe a Jesús, se quita de manera figurada aquellos “lentes del mundo”, y se pone los “lentes de la fe”, entonces su forma de ver la vida cambia progresivamente. Sus ideales ahora son los que dicen la biblia y sus placeres comienzan a ser todo aquello que honre a su Señor.

En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. Efesios 4:22-24

Cuando un cristiano de primera generación, tiene hijos, a ellos se les conoce como “cristianos de segunda generación” los cuales crecen bajo un modelo de vida cristiano, en una cultura cristiana, se podría pensar que su cosmovisión es totalmente Cristo, sin embargo, eso no es suficiente. Su cosmovisión está dividida en 2 partes, ellos tienen “dos monóculos” o un lente con dos cristales diferentes, uno es “el de la fe” y el otro es “del mundo.”

Los cristianos de primera generación al haber usado sus “lentes del mundo” sabían lo mala que puede llegar a ser una persona cuando no tiene a Jesús en el corazón, un cristiano de “segunda generación” al no haber vivido eso no lo comprende totalmente.

Van a tener que aprender que existen lobos vestidos de ovejas. Que quizá haya personas que no parecen ser malas, pero usan lentes de egoísmo, orgullo, ira y maldad. Que quizá haya personas que tienen buenas intenciones, pero sus consejos son como ciegos tratando de guiar a otro ciego.

Los cristianos de primera generación sabían lo difícil que es crecer rodeados en un ambiente no cristiano, pero un cristiano de “segunda generación” a veces no valora su hogar.

Puede tener la cultura cristiana, saber la alabanza del momento, conocer al predicador juvenil más famoso, pero eso no lo hace cristiano. Va a llegar el momento en que tiene que escoger con cual lente quedarse, si toma los lentes de la fe y sigue a Cristo o si se coloca los lentes del mundo.

Muchos cristianos de segunda generación intentan encajar porque se sienten que están al medio de dos mundos, algunos ceden a la presión social, otros sienten vergüenza de declarar su fe, pero tiene que entender que nada puede hacer más feliz a una persona que seguir a Jesús.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2Corintios 5:17 Es momento de quitarse completamente los “lentes” que nos ofrece el mundo y entregar nuestra vida entera a Jesús, el cual nos ama y quiere ayudarnos a sentirnos completos y seguros en Él.

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VIENEN POR TI

Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Lucas12:20

¿De qué sirvió tú Smartphone o tú iPhone, al lugar donde vas ya no entrará la señal, todo será dolor y oscuridad?

¿Por qué permitiste que tus ojos se desviaran de Jesús, te dejaste llevar por la corriente del mundo y te olvidaste del corazón?

Buscaste los placeres, nunca te negaste a ningún vicio, sabías que eso te consumiría y hoy ya es demasiado tarde.

¿Cómo no te diste cuenta que perdías lentamente el primer amor, cómo dejaste las pequeñas cosas y te conformaste con la apariencia?

Causaste tantos males, no te diste cuenta de lo mucho que tu orgullo hería a los demás, cuántas vidas afectó tu maldad.

Olvidaste las palabras del Maestro y no fuiste vigilante, creíste que tenías tiempo de sobra y neciamente actuaste.

Te importó más las prendas que limpiar tu alma, vestías ropas finas pero tu alma manchada mendigaba amor.

Anhelaste el conocimiento, los cargos y el orgullo, rechazaste la compasión, la fraternidad entre hermanos y el amor que solo Cristo da.

Creíste que el dinero todo lo podría comprar, pero no hay dinero que pueda rescatarte del lugar en donde ahora irás.

¿Cuántos te extrañarán de verdad, cuántos pensarán en ti cuándo ya no estés entre los vivos o que legado dejará tu partida?

Y el ángel mira desde el cielo…

Haciéndose distintas preguntas según el comportamiento de cada ser…

Meditando en cómo el ser humano olvida su mortalidad.

Fácilmente olvidan que existe la eternidad.

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REFLEXIÓN: PREDICAR CON EL AMOR O LA LEY

¿Deberíamos decirles a las personas que tienen que arrepentirse de sus pecados sin antes mencionarles que Dios los ama?

Sí, es importante que sepan que están en falta, pero cómo lo entenderán, si no comprenden primero lo que Dios ha hecho por ellos.

Vivimos en un mundo donde las personas están molestas, se sienten estafadas, se sienten desprotegidas, y no quieren sentirse cargadas con más culpa o condenación.

Sí, todos fallaron, queriendo o sin querer y la paga del pecado es la muerte, pero Dios envió a su hijo al mundo no para condenarlo sino para salvarlo.

El evangelio es un acto de amor, en el cual Dios quiere que comprendamos que nos ama tanto, a pesar de nuestro pasado y a pesar de nuestros defectos, Él quiere darnos la oportunidad de rescatarnos y hacernos mejores.

Si tan sólo pudiéramos lograr que recapaciten, hacer que entiendan que no están conformes con sus vidas, los seres humanos no estamos completos a pesar de lo que tenemos.

Orar para que puedan dejar el orgullo a un lado, así ellos puedan pedirle a Jesús que les ayude a entender que necesitan ser salvados, que le pidan que los perdone por todos sus pecados (así les parezcan grandes o pequeños), que les enseñe su verdad y les demuestre la fidelidad de su amor.

Hacerles comprender que han vivido muchos años perdidos, han pasado muchos años viviendo a su manera, ahora podrían permitir que Dios tome el control de su destino, sabiendo que pueden sentirse seguros en Él.

Explicarles que no deben desperdiciar la oportunidad más grande de sus vidas, que no se dejen cegar por el engaño de los vicios, porque hoy Dios ha extendido su mano para ayudarlos y darles una nueva y mejor vida en Cristo Jesús.

Cuán hermoso sería que puedan recibir el abrazo del Padre Celestial, recibir a Jesús en su corazón y abrazar un evangelio cuyo fin es restaurar la comunión de la humanidad con su Creador.

El evangelio es un salvavidas no un látigo, es un yugo fácil, una carga ligera, es descanso a un alma agotada, agua para un alma sedienta, es pan para un alma hambrienta, es vida a un alma moribunda.

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